Arte

06 | Recomendaciones para un portafolio de artista


Por Sandra Sánchez / @phiopsia | Enero, 2015

Desde hace un lustro el boom de la gestión cultural trajo consigo la promesa de dinero y fama para los artistas. Sin embargo, el arte siempre habla por sí mismo y, si bien, las obras forman parte de la industria cultural, su valor simbólico y económico se siguen sosteniendo en la capacidad que tienen para generar una condición singular que diga algo sobre el mundo. Por ello, es importante considerar los modos en que se presentan las obras ante el público y el mercado, evitar homogeneizar el discurso y generar un medio de soporte y comunicación. A continuación presentamos seis puntos que no pueden omitirse en un portafolio de artista:

01—Edición

Hay que recordar que un portafolio es una muestra del trabajo del artista. No tienen que presentar toda la obra, basta con los proyectos representativos; a su vez, de cada proyecto, ejemplos específicos del trabajo. Las imágenes que observe, aquel que juzgue, deben tener un orden, pues la sucesión también genera significado.

02—Soporte 

Cada quien decide cómo presenta el portafolio, ya sea en pdf, en página web o de forma física. Si se opta por tener listos los tres modos, debe haber una identidad en conjunto. Loa espacios en blanco, la tipografía, el ritmo entre discurso e imagen, las fichas técnicas y cada uno de los aspectos del soporte, va a acompañar la impresión que el observador tenga de las obras de arte en cuestión.

03—Imágenes

Este punto es sencillo: imágenes de buena resolución que se puedan manipular fácilmente y que no tarden siglos en abrir, ¡por favor!

04—Discurso

Si el discurso no explica cosas específicas de la obra en cuestión, si sólo es un cúmulo de citas con las que se puede ilustrar cualquier otra obra, no está funcionando, pues en vez de ayudar a complementar la intención y el contexto de producción de las obras, va a generar confusión.

05—Ortografía y sintaxis

Es imperdonable que si un artista busca presentar su trabajo de forma profesional, tenga faltas de ortografía y de sintaxis. Si su talento no son las palabras, siempre se puede buscar ayuda externa, como un diccionario o un editor de estilo.

06—Tiempo

Un vicio constante es dejar todo al último. Si las cosas se hacen con calma es probable que se puedan detectar errores. No es tan complicado realizar un portafolio ya que se tiene la obra. En caso de que una serie no esté terminada, se puede presentar el work in progress e ir añadiendo en nuevo material. ¡Qué mejor que tenerlo listo antes de las convocatorias!