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The Help Desk de Aarambh


Por Victor Méndez / @vichoamino

En la India, al igual que en muchas otras comunidades de distintos países, existe un problema social de suma importancia: las condiciones infraestructurales de las escuelas son muy precarias y la mayoría de los alumnos no tienen acceso a una banca o a un pupitre en donde trabajar, incluso no pueden contar con una mochila y tienen que llevar sus libros en las manos.

La organización no lucrativa Aarambh, con base en Bombay y fundada por Shobha Murthy, plantea una solución respaldada por diseñadores que han creado un producto que atiende a las dos problemáticas antes mencionadas desde dos elementos, la ergonomía y su fácil construcción: The Help Desk, cajas de cartón ya desechadas que se transforman en mesas de trabajo y en mochilas. Y es que el problema en verdad es delicado. La vida en las comunidades rurales es difícil, pero lo es más para los niños. La escuela más cercana está a varios kilómetros y la posibilidad de portar un uniforme o calzar zapatos es imposible, ni pensar en una mochila. El precio por éstos no es costeable para las familias que en diez horas de trabajo solo pueden obtener un dólar como pago.

En el caso de los pupitres, los estudiantes utilizan el suelo como superficie para realizar las actividades, enfrentándose a malas posturas por horas. Sin embargo, Aarambh tenía que resolver el problema a través de un solo producto, pues no podían permitirse diseñar dos objetos diferentes. The Help Desk, por medio de dobleces y pliegues sencillos, una mochila se convierte en un pequeño escritorio y viceversa.

Al final el costo de manufactura no sobrepasa los 20 centavos de dólar y se resuelve una necesidad de carácter urgente. Y no requirió de mucho esfuerzo, normalmente la solución está justo frente a nosotros, en este caso la organización contaba con un lote de cajas de cartón que se iría a la basura, además el material presenta la resistencia  y el bajo costo que buscaban, características importantes para su construcción.

Hasta el momento diez mil estudiantes se han visto beneficiados en más de 600 escuelas. Claro, hay que mencionarlo, este diseño no es durable (su tiempo de vida va de seis meses a un año); el cartón no resiste a la lluvia por ejemplo. Pero el equipo menciona que se está trabajando en el desarrollo de un material económico que repela el agua. Mientras esto sucede, es sencillo reemplazarlo y hacer otro nuevo.