Arte

Opinión | Sophie Calle, honestidad y comunidad en el Tamayo


Por Sandra Sánchez / @phiopsia | Noviembre, 2014

La honestidad de los sentimientos es una bandera que se iza para justificar las acciones morales. Por ejemplo, S y F quedan a las seis de la tarde para tomar café en el zócalo de cualquier ciudad, S llega dos horas más tarde y se disculpa honestamente, la excusa consiste en que pensó que la cita era en otro café. Pareciera que con el simple hecho de reconocer la falta, esta quedaría disuelta.

Así como apelamos a la honestidad para justificar acciones, también tenemos otras regulaciones acerca de los sentimientos. Constantemente se cree que las sensaciones y los sentimientos, al ser producto del “yo”, son íntimos y personales. Lo que se puede cuestionar es hasta qué punto nos enseñan a “sentir” de ciertas formas. No existe en la actualidad algo parecido a una “educación estética”, como lo propuso Schiller en el romanticismo. Nadie nos dice que en la propia cultura se naturalizan formas de sentir específicas. Uno sigue apelando a la honestidad de los productos del “corazón”.

En el 2007, en la Bienal de Venecia, la artista Sophie Calle (Francia, 1953) presentó la instalación Prenez soin de vous, la cual se traduce como “cuídese mucho”.  El título es la frase con la que uno de sus amores se despidió de ella, vía correo electrónico. ¿Cómo se debe sentir? ¿Qué significado es el “correcto”? Calle pidió a 107 mujeres que interpretaran la frase. Sería interesante encontrar las constantes, la forma en que se naturaliza la despedida, el dolor o la posibilidad. La distancia entre las respuestas dependería de la profesión, de un estatus socioeconómico o de una religión. La pieza pone sobre la mesa la intimidad fuera del sujeto: el amor en relación, con un otro humano y con un montón de dispositivos.

Prenez soin de vous me trae al frente el sentido de comunidad, al que muchos apostamos. El 3 de octubre El país publicó una nota del filósofo Byung-Chun Han, especializado en estudios culturales y profesor en la Universidad de las Artes de Berlín. Traducido por Alfredo Bergés, el artículo se titula ¿Por qué hoy no es posible la revolución? En él explica el paso de un sistema de dominación neoliberal, donde se podía oponer una resistencia, al poder estabilizador del sistema, que lejos de reprimir, seduce. Al fin del artículo, Byung-Chun Han dedica un par de párrafos a la reflexión sobre la comunidad.

Establece que es difícil establecer comunidad sin dinero de por medio que permita entrar a ella.  No podemos formar parte de las rodadas de la Roma o de Coyoacán si no tenemos una bicicleta: “quien no posee dinero, tampoco tiene acceso al sharing”. Ahora, le pido que lo piense usted, ¿ha participado de algún acto comunitario donde el dinero sea prescindible? Byung-Chun Han señala que incluso la amabilidad se comercializa. Pienso en Prenez soin de vous, ¿el arte puede escapar, por lo menos en alguna de sus facetas, a la comercialización de la propia comunidad? Si el arte contemporáneo consiste en una mirada crítica que presenta otra perspectiva de la repartición de lo sensible, podría ser posible. Así pasaríamos de la honestidad de cada una de las 107 mujeres que interpretó el “cuídese mucho”, a una red comunitaria donde el latido se encuentra en el momento de compartir la interpretación, desgarradora o irónica, de la experiencia amorosa.

El Museo Tamayo expondrá la pieza de Sophie Calle hasta el 1 de marzo de 2015, ofreciendo una charla con la artista el jueves 6 de noviembre a las 6:30, sin necesidad de pre-registro. Yo quiero preguntarle cuáles fueron las condiciones bajo las cuales se compartió la interpretación.

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