Arte

Opinión | Room on the Roof, de i29


Por Andrea García Cuevas / @androclesgc |Febrero, 2015

Vivir es pasar de un espacio a otro haciendo lo posible para no golpearse.

George Perec

En Alicia en el País de las Maravillas (1865) el espacio natural y el arquitectónico, e incluso onírico, parecen no tener dimensiones reales. La casa en el bosque, por ejemplo, es pequeña en la medida en que Alicia crece pero grande cuando su cuerpo empequeñece. Así, similar a lo que sucede en la experiencia con el tiempo, el tamaño del espacio depende de la percepción y no tanto de la realidad.

Basado en este juego de percepciones que Lewis Carroll trazó en la que quizás es su obra más importante, el estudio de arquitectura i29 (formado por Jasper Jansen y Jeroen Dellesen) transformó el interior de una antigua torre en el centro histórico de Ámsterdam para convertirla en una residencia para artistas. Su propuesta para este espacio recuerda las dimensiones no-reales que, al igual que sucede con Alicia en sus diferentes escenarios, se construyen con las transformaciones de un habitante y las impresiones que proyecta su mirada.

Room on the Roof  “juega con la escala y la percepción, como en el universo de Alicia en el país de las maravillas”, comentan los arquitectos. Se trata de una habitación donde parecen convivir dos zonas de contraste que, sin embargo, soportan las funciones de los diferentes rincones al tiempo que definen la composición espacial. Por un lado, se despliegan una serie de volúmenes de madera, conectados entre sí por pequeñas escaleras planas. (Cada uno de los cubículos tiene una función especial: cama, escritorio o lavadero.) Por el otro, un área a manera de “negativo”, como si se tratará de un lienzo en blanco, transmite grandeza y profundidad a través del tono homogéneo. Nada más que otro juego de percepción.

Ya en Especies de Espacios (1979), George Perec atinaba en decir que “el espacio resucitado de la habitación basta para reanimar, para devolver, para reavivar los recuerdos más fugaces, más anodinos, así como los más esenciales.” Así también lo entiende el estudio neerlandés, cuyos propósito —quizás no intencionado— es influir en la creatividad de los artistas. Y, así, hacer crecer o disminuir el espacio con la cotidianidad de quien habita.

El proyecto es resultado de una colaboración entre la tienda De Bijenkorf y el Rijksmuseum de Ámsterdan, para llevar a cabo residencias con artistas visuales, diseñadores, arquitectos, músicos y escritores de todo el mundo. El primer invitado de Room on the Roof será el diseñador holandés Maarten Baas.

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