Música

Opinión | Peter Murphy: Escúchame rugir


Por Pablo Cordero / @sugarskull12

Han pasado ya más de 35 años desde que Peter Murphy ( Inglaterra, 1957) se convirtiera en el primer gran ícono del rock gótico como cantante de Bauhaus. El estándar de calidad de la obra del cuarteto, así como de la discografía solista que Murphy inició en 1986, han contribuido a que el delgado y pálido vocalista con voz de barítono siga siendo una figura respetada de la escena oscura (al margen del faux pas que fue su aparición como actor en la odiada saga Twilight). Aunque tras alcanzar la cima del éxito crítico y comercial con el disco Deep (1989) publicó un par de discos correctos pero poco emocionantes, su anterior trabajo de estudio, Ninth (2011), editado tras un hiato de siete años, mostraba a un Murphy revitalizado y potente, cambiando las cuidadosas y pulidas producciones de algunos de sus trabajos anteriores por el crudo sonido de una buena banda tocando en vivo.

Lion, su más reciente disco, continúa con esta positiva tendencia, y es un trabajo aún más sólido y bien logrado. Una de las mayores sorpresas detrás de la creación del disco es que la mayoría de las canciones del mismo surgieron a partir de improvisaciones, lo cual explica su sonido fresco y espontáneo.

“Eliza”.

La grave y resonante voz de Murphy siempre ha sido un instrumento exquisito, pero hace años que no sonaba tan agresiva como en el tema inicial, “Hang Up”, que conjunta el rugido de Murphy con una base rítmica palpitante, influida por el industrial y el EBM, exhibiendo la buena labor del productor Youth, antaño bajista de otra banda ejemplar de la escena oscura, Killing Joke.

“Hang Up”.

Muchas canciones de Lion siguen con esta tónica de bases rítmicas potentes y guitarras distorsionadas coronadas por la voz de Murphy, con una clara influencia de los últimos trabajos de David Bowie y, en menor medida, Scott Walker. Las seductoras “Low Tar Stars”, “I Am My Own Name”, “The Rose” y “Eliza” exhiben la influencia que siempre ha tenido el glam-rock sobre la obra de Murphy. Algunos cortes ralentizan el ritmo sin sacrificar la fuerza, como es el caso de las extraordinarias baladas “I’m On Your Side” y “Locataine”. En uno de los mejores y más sorprendentes del disco, el post-folk “Ghosts of Shokan Lake”, Murphy hace un inesperado homenaje a “Mogwai Fear Satan”, de Mogwai.

Lion no sólo está a la altura de la carrera de Peter Murphy, sino que es uno de los más emocionantes discos de rock gótico del año en curso.