Arte

Opinión | Nightcrawler


Por Gustavo Ambrosio /@guskubrick | Marzo, 2015

El periodista polaco Ryszard Kapuscinski tiene entre sus famosos libros uno con un título que define su profesión o al profesionista de la información, “los cínicos no sirven para este oficio”.

Paradójicamente, en este mundo dominado por la ley del mercado y donde los consumidores son, en gran parte, cínicos en potencia, el “periodismo” se transforma en un monstruo que no sólo promueve el cinismo, también la más violenta expresión del consumo. El periodista se vuelve un proxeneta de la noticia.

Lou Bloom es un mediocre joven angelino que busca un empleo donde escalar y conseguir dinero a como de lugar. Es cínico, abusador, pretencioso y sobre todo, trepador. Un hombre promedio podríamos decir. Un día descubre el oficio de free lance de nota roja para televisión y su mina de oro inicia.

El debutante Dan Gilroy realiza una radiografía perfecta de la mentalidad del arribista capitalista. El hombre sin escrúpulos. Su Lou (bien interpretado por Jake Gyllenhaal) es un personaje oscuro que se convierte en un símbolo de la podredumbre social que sube como espuma al vender un producto codiciado en los medios, el morbo.

Con un intenso arranque, la estructura del filme se mueve conforme a las decisiones de Lou, pero también las situaciones presentadas. Una escalada de violencia que se lleva de la mano con la búsqueda de la “nota”, el “impacto”, todo en un espiral ascendente.

La crítica ácida se combina con un aire thrilleresco y con una subtrama de un romance bastante enfermizo. Desde Network de Sidney Lumet no se veía una feroz cachetada a los medios y sus formas de manejarse. El rating por el rating. Lo que vende es la violencia. ¿Hasta dónde llegaría un medio para obtener una noticia jugosa?

La dirección y el guión de Gilroy se empatan para lograr una gran narración que llega a un clímax perfecto.

Sin embargo, el final resulta demasiado abrupto y enfriado en comparación con el desarrollo inicial. Además de perder ganchos por momentos en que la atmósfera pierde frenesí y se torna fría.

El reparto cumple con su cometido, pero le falta una fuerza dramática que impulse el contenido del guión y el tema mismo. Rene Russo apenas y logra algo de matiz en su personaje.

Nightcrawler es un filme destacable que nos lleva de la mano por una reflexión llena de autos a alta velocidad e imágenes violentas. Nos coloca en el centro de la nota roja. En el centro de la ética. Nos lleva a pensar dos veces antes de encender el televisor.

Foto: La vida es cine.