Arte

Opinión | Máquina arquitectónica para la intimidad aumentada


Por Andrea García Cuevas / @androclesgc | Junio, 2015

La Máquina arquitectónica para la intimidad aumentada (Architectural Machine for Augmented Intimacy) es un proyecto del estudio de arquitectura Le Repaire Fantastique. Su título revela dos aspectos clave que llaman la atención por la relación que la instalación establece con la arquitectura. El primero, probablemente proyectado de manera no premeditada, tiene que ver con la noción de la “máquina arquitectónica”; el segundo, con el valor de la privacidad que desde el siglo XX se ha puesto en crisis.

El estudio suizo, conformado por Giona Bierens de Haan, Laurent Chassot y Simon Pillet y dedicado a desarrollar proyectos de investigación en torno a la relación entre arte, diseño y arquitectura, creó una estructura de hierro de cuatro metros de altura, con cuatro elementos principales: una escalera, un calentador, una bañera y una pantalla (a manera de cortina) con la imagen de las profundidades de un bosque. El ensamblaje de las partes recuerda a los puestos ambulantes definidos por la autoconstrucción, aunque con propósitos evidentemente distintos.

En conjunto, los elementos forman la puesta en escena de uno de los espacios más íntimos: el cuarto del baño. Sin embargo, a juzgar por las imágenes del proyecto, la intimidad se pervierte al ser exhibida dentro del contexto natural. De acuerdo con Le Repaire, Máquina arquitectónica para la realidad aumentada busca cuestionar el tema de la “intimidad a través de los ojos de un ermitaño moderno”.

En un momento donde el espacio de la intimidad está desarticulado —tanto como ejercicio como concepto—, en gran parte por el terreno común y colectivo construido desde internet, así como por el lugar de la arquitectura asociado con la vigilancia y la transparencia, la privacidad aparece como una paradoja de lo que puede o no ser la intimidad. En el caso de este ejercicio arquitectónico, el “ermitaño moderno” imaginado escapa a un lugar reservado, donde la exhibición es más “natural”.

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Foto: Designboom.