Música

Opinión | Lewis: Misterio y romance


Por Pablo Cordero / @sugarskull12 | Agosto, 2014

La historia del enigmático cantante conocido únicamente como Lewis parece extraída de una novela de misterio. L’Amour, disco grabado por el artista en 1983 y editado de manera independiente, empezó a extenderse de manera viral durante los últimos años en diversos foros de Internet dedicados a la música experimental y vanguardista. Más allá del contenido musical de L’Amour, compuesto por frágiles y etéreas baladas cantadas en un susurro somnoliento, uno de los elementos del disco que más atraen la atención es su icónica portada, en la cual el apuesto y rubio cantante aparece sin camisa y con un peinado perfecto, aparentemente flotando en medio de la nada. El aire espectral de la imagen y música de Lewis han llevado a más de uno a mencionar que se asemeja a un personaje salido de alguna de las primeras películas de David Lynch.

Las diez delicadas piezas de L’Amour tienen un aire encantadoramente amateur, que le asemeja a la obra de artistas outsider como Jandek o Daniel Johnston. Sobre una base de sintetizadores atmosféricos, Lewis se acompaña con suaves acordes de piano y líneas blueseras de guitarra acústica. La voz de Lewis parece provenir de un punto intermedio entre el sueño y la vigilia, y su dicción somnolienta hace prácticamente imposible discernir las palabras que canta.

“Like To See You Again”.

A primera escucha, el disco parece homogéneo, monocromático. Sin embargo, la riqueza y variedad de sus melodías se vuelve aparente al escucharlo de manera repetida. “I Thought the World of You” y “Like To See You Again” son emotivas canciones de amor, mientras que “Cool Night in Paris” y “My Whole Life” emplean estructuras básicas de blues, las cuales en la voz de Lewis suenan frescas y únicas. Los instrumentales “Summer’s Moon” y “Even Rainbows Turn Blue” (gran título el de esta última pieza) exhiben la pericia de Lewis como guitarrista, discreto pero efectivo.

Después de que la disquera Lights In The Attic reeditara L’Amour, se develó un siguiente capítulo en esta misteriosa historia cuando un coleccionista de discos descubrió un ejemplar de otro LP de Lewis, hasta entonces desconocido, Romantic Times, editado en 1985 bajo el nombre Lewis Baloue.

“We Danced All Night”.

Detrás de otra portada maravillosa (una foto en blanco y negro, en la cual Lewis viste un traje blanco salido de Miami Vice y aparece frente a un Mercedes Benz convertible y un jet privado), Romantic Times ofrece una evolución del sonido de L’Amour. Las canciones son más complejas e incluyen nuevos elementos como sax y percusiones electrónicas. La delicada voz del cantante es ligeramente más asertiva, y las melodías pierden un poco de su tono espectral. Sin embargo, el disco es a su manera aún más extraño que L’Amour, con elementos tan inesperados como la melodía de “We Danced All Night”, que cita libremente del clásico de Frank Sinatra “Strangers in the Night”.

Quizás nunca sepamos quién es realmente Lewis, pero la aparición de estos dos discos rescata el legado de un artista único y peculiar.