Arte

Opinión | La primera exposición individual de Francis Bacon en ICA


Por Sandra Sánchez / @phiopsia | Abril, 2015

Dice Ana María Guasch sobre Foucault, que en su pensamiento “el término archivo no se refiere ni al conjunto de documentos, registros o datos que una cultura guarda como memoria y testimonio de su pasado, ni a la institución encargada de conservarlos: el archivo es lo que permite establecer la ley de lo que puede ser dicho”. Sin duda alguna, el pensamiento sobre el archivo que propuso, el filósofo francés, junto con otros críticos y escritores, atraviesa el pensamiento contemporáneo, incluido el arte.

Lo que diferencia al archivo de otros tipos de agrupaciones es el hecho de que consigna algo, lo dota de significado en un contexto específico. Hoy en día, encontramos propuestas de exposiciones que funcionan desde este paradigma. Tal es el caso de FB55: Discussing Francis Bacon, propuesta por el  Institute of Contemporary Arts (ICA) de Londres; centro fundado en 1946, ante la necesidad de tener un espacio donde artistas, escritores y científicos pudieran discutir sus ideas, fuera de las políticas tradicionales de la Royal Academy. Hoy en día, ICA se ubica en The Mall; en el inmueble de Dover Street, antigua residencia del instituto, se encuentra la tienda de Comme des Garçons, de la diseñadora de moda Rei Kawakubo.

Volvamos a las artes visuales. En 1944, Bacon representó junto con Lucian Freud y Ben Nicholson a Gran Bretaña en la Bienal de Venecia. El año siguiente, Bacon tuvo su primera exposición individual en ICA. En un intento de generar memoria sobre la propia institución y sobre los orígenes de uno de los artistas más importantes del arte, ICA propone FB55, una muestra del archivo de esa exposición: fotografías del montaje, invitaciones, artículos de prensa. Sin embargo, si archivar es establecer ley de lo que puede ser dicho, una exposición suscrita en esta tradición no podría limitarse a mostrar registros. FB55 propone dos coordenadas de lectura, la primera consiste en conectar  la propuesta de Bacon con el contexto cultural y artístico de su época, la segunda es señalar la importancia de su pintura para un momento histórico donde la homosexualidad era ilegal.

De 1952 a 1955 se reunieron en el ICA, el Independent Group (IG), integrado por Eduardo Paolozzi, Richard Hamilton, Toni del Renzio, William Turnbull, Nigel Henderson y John McHale, junto con el crítico de arte Lawrence Alloway. El IG trabaja en torno a la crítica de la cultura de masas y a la alta cultura, mediante técnicas mixtas, donde la fotografía juega un papel crucial, como medio de reproducción; su estética era la del “objeto encontrado”. La historia del arte ha designado al IG como basamento del arte pop. Bacon se distanció del IG, pese a que el contacto era próximo -ese fue el contexto de su primera exposición. Por otro lado, la muestra incluía, Two figures in the grass: la pintura habla por sí misma, desde ese momento Bacon se volvió tema de estudio y estandarte importante de movimientos que devendrían en estudios de género y queer theories.

El ejercicio de memoria, archivo y consignación propuesto por ICA no es el único de su tipo. En México, recordemos la revisión de la colección del Museo de Arte Carrillo Gil, que propuso James Oles, para analizar los mecanismos de legitimación públicos y privados del arte moderno mexicano. Exposiciones como la del Carrillo Gil, como FB55: Discussing Francis Bacon, hacen evidente la construcción histórica del arte, lo cual es importante para vislumbrar las mitologías sobre las que se fundan las obras; lo cual, por otro lado, no anula la experiencia subjetiva del espectador con las mismas. Ambos momentos forman parte del fenómeno arte, sin que se trate de una disyunción exclusiva.


FB55: Discussing Francis Bacon estará abierta hasta el 17 de mayo de 2015.

Foto: ICA