Cultura contemporánea

Opinión | i-D México


Por Emmanuel Boldo / @emanuelboldo | Agosto, 2014 

El 18 diciembre de 2012, la plataforma multimediática Vice, dedicada a difundir contenido acerca de lo absurdo del mundo moderno, con presencia en más de 34 países y recursos ilimitados, anunció la compra de la revista i-D, que 1980 comenzó como un fanzine punk de bajo presupuesto acerca de streetwear y cultura urbana, para transformarse con el paso del tiempo en lo que es actualmente, un referente de estilo de vida. “Una de las pocas publicaciones de moda a la que le tenemos respeto” declaró Andrew Creighton, presidente de Vice.

A sólo un año y medio de distancia llega a México la versión online de i-D, bajo la visión editorial de un equipo mexicano que es encabezado por Monse Castera , que se encargó de la coordinación editorial de la revista 192, fue creadora de Tomo y el suplemento cultural del periódico Excélsior pero ¿qué podemos esperar de i-D versión mexicana? De inició la plataforma online ofrece bastantes artículos traducidos de la versión inglesa de la revista, algunos muy bien logrados como “Feminismo 2.0. Las mujeres que reinan el internet” de Tish Weinstock, en el que desmenusa el alcance y la transformación de feminismo ofrece un panorama actual sobre lo que significa ser una mujer feminista hoy en día. Aunque el texto de Hattie Collins sobre Tyler, the creator, es una mala traducción que parece ser una excusa para anunciar el Festival Ceremonia.

Resultaría injusto catalogar a i-D México, como un sitio que exclusivamente traducirá contenido, también contiene artículos como “Hood by air mx” de Cheryl Santos en el que desde la perspectiva de un habitante de la ciudad de México, se analiza el mercado de la moda internacional aplicado al microcosmos capitalino, también una entrevista al sello discográfico N.A.F.F.I. i-D en cualquiera de sus versiones, incluida la mexicana, propone contenido desde lo más banal como la sección Think Pieces, en donde los textos por momentos parecen piezas dignas de la revista Seventeen, hasta ensayos completos en los que se cuestiona cuál es sentido de la cultura actual —lo que sea que signifique eso—.

La versión mexicana de i-D se perfila como una plataforma online que promete cuestionar al lector desde diferentes perspectivas, sin olvidarse de su principal motor, la moda. Sinceramente espero que i-D no sea sólo un escaparate más de proyectos, festivales y marcas que sí, son interesantes, pero de las que ya estoy cansado de leer en todos los blogs, tampoco espero esta nueva oferta editorial termine como una plataforma repleta de textos que estandaricen lo que significa ser joven. i-D México tiene la oportunidad y el apoyo de una plataforma tan grande como Vice, para convertirse en una publicación en contrapeso a la oferta actual de sitios web.