Arte

Opinión | Cantinflas


Por Gustavo Ambrosio / @guskubrick | Septiembre, 2014

¿Cuál es el factor más importante a la hora de hacer un biopic? Humanizar el mito. Bajo esa línea se han realizado filmes biográficos intensos en la historia del cine de personajes llenos de claroscuros y que pueden servir para retratar verdades universales. ¿Alguien duda de la genialidad de La vie en rose (2008) o La vida de Adele H. (1975)?

Mario Moreno “Cantinflases uno de los personajes de la cinematografía mexicana más importantes del siglo XX. Un hombre que inició con un sello crítico comparable con Chaplin y que terminó por rendirse a las mieles del oficialismo y la industria.  Con esa premisa tan sencilla, Sebastián del Amo pudo arriesgarse y crear el retrato de un hombre complejo más allá del “peladito”.

Del Amo y el guionista Eduardo Tijerina crean una trama, con una referencia inmediata a Saving Mr. Banks (2013), donde se debaten entre humanizar al personaje o endiosarlo; lamentablemente eligen la segunda opción y utilizan un modelo académico que se aleja mucho de su fortuita ópera prima, El fantástico mundo de Juan Orol, donde tuvo oportunidad de jugar más con los tiempos, los personajes y hasta la fotografía. El resultado de esta producción con múltiples actores reconocidos es un acercamiento azucarado, casi infantil, a unos de los grandes cómicos del cine mexicano. Con apenas unos sesgos de crítica, se derrumba con escenas realmente cursi y poco creíbles.

Óscar Janeada da una actuación memorable, y de hecho, capta cada gesto, movimiento, y hasta voz del protagonista del Bolero de Raquel (1956), aunque queda la sensación de que pudo dar más, no por él, sino por lo limitado del guión. El resto del elenco hace un trabajo apenas perceptible, y queda opacado por el actor español, salvo Ilse Salas que le saca jugo a una escena dramática poderosa.

El diseño de producción está impecable y le lloverán los Arieles técnicos. Ya se estrenó en Estados Unidos, así que no descartaría una nominación al Mejor Maquillaje.

Cantinflas es un filme fallido, que le falta profundidad, si bien es empático por momentos, parece una sucesión de postales graciosas, que no termina por plasmar la esencia de Mario Moreno ni del propio “peladito”.