Música

Opinión | Anna Calvi: Ajeno y propio


Por Pablo Cordero / @sugarskull12 | Agosto, 2014 

Los discos de covers  generan emociones encontradas dentro del mundo y el pop y el rock. Muchos de ellos son vistos como productos de la pereza y falta de inspiración, y es innegable que existen muchos ejemplos de artistas interpretando conjuntos de temas ajenos sin un hilo conceptual que los una, deviniendo discos sin una verdadera razón de ser más allá de generar dinero y cubrir obligaciones contractuales. Sin embargo, existen también ejemplos en los cuales el intérprete logra revelar algo de sí mismo a través del repertorio elegido, alcanzando una expresión individual válida a través del material ajeno.

¿En cuál de estos extremos se sitúa Strange Weather, el recién aparecido EP de covers de la británica Anna Calvi? La selección de canciones es impecable, y Calvi logra llevar a los cinco temas aquí contenidos hacia el terreno sonoro vaporoso y enigmático que acostumbra explorar en sus grabaciones, pero sus 22 minutos de duración resultan demasiado breves para causar un auténtico impacto.

“Strange Weather”, a dueto con el ex-líder de Talking Heads, David Byrne.

Aunque Calvi ha exhibido un crecimiento como compositora entre sus dos discos de larga duración, es como intérprete que ella exhibe mayor fuerza; una guitarrista virtuosa con una voz imponente como una tormenta eléctrica, quien además se planta siempre en el escenario exhibiendo en igual medida misterio e intensidad. Por ende, no es de extrañar que Strange Weather, pese a componerse de material ajeno, resulte inmediatamente reconocible como un disco de Anna Calvi, impregnado de esa peculiar mezcla de dream-pop, spaghetti western y chanson francesa que la caracteriza.

Los mejores momentos del disco están a la altura de cualquier cosa que haya grabado Calvi. “Papi Pacify”, original del proyecto británico de música electrónica FKA Twigs, resulta inolvidable en su lánguida sensualidad, mientras que “Strange Weather”, tema de la cantautora israelí Keren Ann, aquí cantado a dueto por Calvi y David Byrne, es una balada agridulce que conjunta ternura y melancolía.

Por otra parte, su versión de “I’m The Man That Will Find You” del neozelandés Connan Mockasin es interesante por sus síncopas rítmicas pero nunca llega a hacer combustión, lo mismo que sucede con su versión del clásico “Ghost Rider” de Suicide, que se queda corta en intensidad a pesar de un excelente solo de guitarra. Al final del disco encontramos una versión de “Lady Grinning Soul”, de David Bowie, oscura y dramática pero sin el aire de atractiva decadencia de la original.

La discografía de Anna Calvi es excelente, pero sigue dando la impresión de no haber exhibido todo de lo que es capaz. Ojalá su próximo disco sea la obra maestra que esperamos de ella; la música contemporánea necesita genios y Calvi tiene el potencial de serlo. Por desgracia, Strange Weather es sólo una obra menor, aunque agradable, que no trascenderá dentro de su discografía.