Arte

Oliendo a perro


Como escenario fílmico, Monterrey ha sido retratado y recorrido por un puñado de cineastas locales, lo mismo para sumergirse a su lado más sórdido y decadente (En el Paraíso No Existe el Dolor); que para capturar su aspecto más arrabalero (Cumbia Callera). También se ha presumido el carácter industrial de la ciudad (7 Días); al tiempo que se han realizado “promocionales antiturísticos, postales de violencia con el Cerro de la Silla de fondo”, como describiría la revista Vice a la filmografía de Marcelino Islas, autor de películas como Mty Extremo o La Ciudad de la Furia.

 

poster oliendo

 

Paralelamente, una producción ultra independiente como Oliendo a Perro (2011), ópera prima de Alexandro Aldrete, se ha convertido en una perfecta polaroid de la región ya que transita de manera natural entre colonias de clase media como Mitras Centro y exclusivas zonas residenciales como Contry La Silla; esto para narrar veinticuatro horas en la vida de Tavo y Horacio (el propio director y David Colorado), un par de amigos buenos para nada que aprovechan su sub-empleo en un estudio fotográfico para subir el material protagonizado por chicas a una página de porno amateur.

Durante ese día, el par decidirá seguir y espiar a Marcela, la novia de Tavo, una modelo vulgar e interesada, ya que este sospecha no sólo de la infidelidad de la chica sino que también está involucrada en algún negocio turbio. A su vez, Horacio quiere encontrarse y reconciliarse con Aline, una amiga con la que tuvo sexo ocasional la noche anterior (con pésimos resultados).

 

oliendo

 

Alexandro Aldrete suple la falta de presupuesto, un guión disperso y su aire improvisado (en momentos muy notorio) con un estilo muy auténtico; entre lo anti solemne y lo estrambótico. Luis R. Garza, programador del Festival de Cine de Monterrey; lo describe como “…un autor seductoramente insolente, que provisto con una historia que contar, lenguaje soez, demonios de la sociedad que le rodea, un formato de videos sin frac, gracioso, descaradamente misógino y abiertamente localista; llega con una austera producción que a partir de ya debe considerársele como de culto para la historia cinematográfica de nuestra ciudad”.

En estos momentos, Aldrete, está en pre-producción de su siguiente proyecto titulado Mañana Psicotrópica, una película netamente generacional, que hablará del otro lado del consumo de estupefacientes. Debido a la naturaleza de la historia, decidió financiarla a partir del sitio Fondeadora, en el cual alcanzó la meta pactada.

Si estás interesado en ver Oliendo a Perro, aquí está disponible la película completa:

 

Alberto Acuña