Arte

Marketa Lazarová


Por Gustavo Cruz / @piriarte

Es difícil ampliar los horizontes del bagaje cinematográfico de un cinéfilo ateniéndose exclusivamente a lo que es proyectado en salas. Por esta razón los lanzamientos en DVD o Blueray pueden volverse también oportunidades de ansia y emoción. El año pasado, gracias a The Criterion Collection, el filme checo Marketa Lazarová (1967) empezó a circular en una versión cuya imagen conserva la riqueza visual de la cinta.

Elegida en 1998 como la mejor película checa de la historia, el largometraje de František Vláčil es una cinta épica, con todas las implicaciones que esta etiqueta acarrea. Desde la duración, pues rebasa por mucho el límite promedio de los 120 minutos, pero también por el diseño de arte, la musicalización y la imagen. Basada en una novela de Vladislav Vančura, la historia se centra en un clan checo que tras un asalto en los caminos imperiales se gana la enemistad del rey. En busca de apoyo, apelan a un clan vecino liderado por un hombre llamado Lazar quien se niega a ayudar. Lazar tiene una hija, Marketa —Lazarová quiere decir, literalmente, hija de Lazar—, cuya belleza virginal y trágico destino puede entenderse como la imposibilidad de la inocencia y la pureza en este mundo.

Este conflicto da origen a un gran logro cinematográfico. La atmósfera del medievo es traducida y reproducida de maneras muy acertadas. El montaje es poco convencional, la dialéctica plano-contra plano es poco respetada y cuando está presente lo hace de maneras nada ortodoxas. El ambiente, en consecuencia, es sumamente onírico gracias, también, a un trabajo fotográfico impecable. La narración poco convencional de los sucesos parece transportarnos a momentos anteriores al dominio absoluto de la Razón que caracteriza la modernidad. El diseño de arte, naturalista, nos ofrece héroes sudorosos, sucios, pecaminosamente humanos; atmósferas crudas. La música consiste en su mayoría en piezas corales que llegan a desconcertar. No es exagerada una comparación con el Andrey Rublyov (1966) de Tarkovsky. Al fin y al cabo, el conflicto entre cristianismo y paganismo es también el trasfondo de Marketa Lazarová.

Aún así, se vuelve justa una reflexión. ¿Es una cinta de casi tres horas, cuya música es interpretada por un coro eclesiástico, cuya trama se aleja de los cánones aristotélicos un placer garantizado para todos? ¿Es que acaso hay ciertos productos culturales que inevitablemente apelan a la etiqueta “los conocedores”? ¿Es Marketa Lazarová algo más que una curiosidad?

Puedes ver el trailer aquí.