Arte

Julio Le Parc: Obra y espectador en movimiento


Por Andrea García Cuevas / @androclesgc

Desde principios de los años sesentas Julio Le Parc (Mendoza, 1928) se interesó por una aproximación al arte que se distanciaba de la estética oficial y que enfatizaba el carácter contextual del objeto artístico. Su propuesta estaba dirigida a transformar la relación del espectador con el arte a través de obras que detonaran la performatividad y las lecturas dinámicas. Así, comenzó a experimentar con las alteraciones de la luz y las posibilidades de la percepción.

Su obra está relacionada con el Op Art y el Arte Cinético, y a menudo  se le considera como un pionero en el desarrollo de la relación entre la ciencia y el arte.  No obstante, la práctica de Le Parc está principalmente basada en el movimiento como una noción que adquiere sentido tanto a nivel corporal como en el espacio de la conciencia. Para el crítico de arte Jean Clay, que estudió de cerca el cinetismo, lo cinético en el trabajo del artista argentino “no es sólo aquello que se mueve, [también es] una toma de conciencia de la inestabilidad de lo real». Por su parte, el teórico argentino Jorge Romero Brest fue quien destacó la importancia del movimiento en la obra de Le Parc cuando, en una exposición dedicada al artista en 1967, mencionó que “sería un error poner el acento en la luz y lo reflejos, por encima de la mecánica y la geometría”.

Con el Groupe de Recherche d’Art Visuel (GRAV), del que fue cofundador, Le Parc profundizó en su interés por el movimiento a través de instalaciones y acciones cuyos procesos de relación con el espectador se aproximaban al happening. En el primer manifiesto de GRAV, Propositions sur le mouvement (1961), distribuido durante la Bienal de París —como una manifestación en contra del sistema del arte oficial—, los artistas expresaron sus primeras inquietudes con respecto a las posibilidades de la luz y el movimiento. Su acercamiento se distanció del ámbito puramente estético y formal y se concentró en explorar el movimiento desde tres perspectivas:  el movimiento virtual —asociado con el fenómeno óptico y la percepción—, el desplazamiento del espectador y el tránsito a través del espacio arquitectónico.

A propósito de su exploración sobre la luz, el MALBA presenta la primera retrospectiva de Le Parc en Argentina desde hace 14 años. Bajo el título Lumière, la muestra se concentra en analizar las alteraciones de la luz para investigar el movimiento a partir de la relación entre el espectador y el objeto artístico. Sobre su obra, el artista ha mencionado: A través de mis experimentos he intentado obtener otro tipo de comportamiento del espectador, [me interesa] buscar junto con el público los diversos medios para combatir la pasividad, la dependencia y el condicionamiento ideológico  desarrollando capacidades reflexivas, comparativas, analíticas y creativas.“

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