Entrevista

Entrevista | Carmen Salas


Por Mariana Barrón | Diciembre, 2021

Desde 2018, Connecting the Dots ha sido una plataforma independiente que convoca proyectos artísticos, culturales y de investigación en las áreas de arte, ciencia, sociedad, pensamiento crítico y cultura digital. Cada año, el foro invita a generar redes y vínculos entre artistas y agentes culturales nacionales e internacionales a través de un eje temático.

Para su tercera edición, CTD se enfoca en las posibilidades creativas, sociales y educativas de la danza desde la investigación y presentación pública de proyectos.

A continuación, Carmen Salas, fundadora y directora creativa de Connecting the Dots, platica sobre esta propuesta desde sus inicios.

¿Cómo surge la idea de crear Connecting the Dots?

La idea surgió antes de mi primera visita a la Ciudad de México en 2015. Ya llevaba unos años queriendo darle vida a un proyecto donde poder crear conexiones y facilitar espacios de diálogo entre distintas disciplinas y maneras diversas de pensar y ver el mundo. Buscaba crear una iniciativa flexible en cuanto a temáticas y formatos con la idea de que se pudiese adaptar a una sociedad que está en continuo cambio. Las estructuras cerradas o herméticas no tienen cabida en mi trabajo y creo que tampoco deberían tener cabida en una sociedad que se enfrenta y que se tiene que adaptar continuamente a cambios tan profundos.

CTD es un proyecto personal que se nutre y retroalimenta de mi investigación curatorial y de mi experiencia como productora cultural. Este proyecto es mucho más que un foro y una plataforma de apoyo a proyectos artísticos, culturales y de investigación de artistas de nacionalidad mexicana e internacional que trabajan en los campos de arte, ciencia, sociedad, pensamiento crítico y cultura digital. Connecting the Dots es además un proyecto de investigación que busca fomentar el cuidado cultural y de comunidades, además de la pluralidad de voces, provocando así un debate inteligente y asegurándose de que ciertas temáticas no queden excluidas del discurso del arte y la cultura.

¿Qué te atrajo de la Ciudad de México para crear Connecting the Dots?

Realizo actividades y proyectos en la Ciudad de México desde 2015. Me enamoré de la ciudad, de su gente, barrios y de su riqueza cultural desde el primer momento que llegué. Desde un primer momento sentí a la ciudad como un organismo vivo y diverso que está en permanente transformación y que genera además un interesante conjunto de capas de interacción social, cultural y tecnológica que hace que sea un lugar propicio para el desarrollo de prácticas artísticas contemporáneas diversas, además de la conformación de ecosistemas artísticos, creativos, sociales y culturales de gran valor.

Haciéndose eco de ese dinamismo y riqueza cultural, surgió CTD como espacio para conectar y apoyar los distintos ecosistemas artísticos y culturales ya existentes en la Ciudad de México. También como una plataforma para impulsar el trabajo de artistas y profesionales del sector de la cultura y de otros campos, y facilitar el intercambio y colaboraciones entre artistas e instituciones nacionales e internacionales.

Connecting the Dots empezó como un proyecto enfocado a la cultura digital en relación al arte. Hoy en día y con todos las transformaciones digitales que hemos tenido, ¿cómo ha evolucionado este enfoque y tu práctica?

Mi práctica ha pasado por un proceso de transformación en los últimos años. Aunque me he especializado en la intersección entre el arte, la tecnología y la cultura digital, los últimos 3 años han supuesto un enfoque distinto en el que me estoy acercando cada vez más a temas sociales y ecosociales. Mis proyectos y artículos más recientes responden a un interés por resaltar la importancia de la práctica y proceso artístico (no tanto el objeto artístico en sí mismo) y el valor del artista en la comunidad como herramientas esenciales para la transformación social.

Una de las razones de este cambio en mi práctica se debe al impacto social y ecológico de todo lo que conlleva la tecnología. Me refiero a aspectos como el extractivismo, la obsolescencia programada, el problema del e-waste o la basura electrónica, y a la cada vez más preocupante escasez de recursos minerales y naturales. El extractivismo de minerales y materiales de manos de gobiernos y grandes empresas tecnológicas conlleva en la mayoría de los casos una agresión contra el medio ambiente y contra comunidades locales, forzando el desplazamiento de muchas de ellas.

Todo esto lleva a conflictos geopolíticos entre países ricos y menos ricos. Luego está la obsolescencia programada por las empresas tecnológicas, en las que los dispositivos se programan para que duren muy poco tiempo —lo que crea, entre otras cosas, un hábito consumista en el usuario— poniendo además muchas trabas para que estos mismos dispositivos se puedan reparar. En cuanto al problema del e-waste o basura electrónica, todo lo que consumimos termina en países que no tienen recursos para gestionar esta basura altamente contaminante. Terminamos tirando esta basura tecnológica en los mismos países de donde extraemos los recursos naturales.

También me gustaría mencionar que en muchos casos, los artistas, instituciones, curadores y productores que trabajan con tecnología prestan más atención a lo que se puede llegar a hacer con la tecnología como medio, en lugar de al mensaje y los valores que se pueden transmitir con la obra y su proceso artístico. Son justamente este tipo de cosas (los valores, el mensaje, la ética, las posibilidades de la práctica y el proceso artístico) las que deberían prevalecer, a las que tendríamos que prestar más atención en un mundo que es cada vez más complejo e incierto.

En esta tercera edición de Connecting the Dots donde la danza es el eje conductor del foro ¿Cómo se inserta la práctica artística?

La edición de este año está dedicada al mundo de la danza, con atención especial en la práctica de la coreografía. La coreografía no necesariamente como una técnica o medio ligado a la creación de espectáculos de danza contemporánea para espacios escénicos tradicionales, sino como una metodología mucho más amplia que se sitúa y atraviesa otras disciplinas artísticas y sociales. Apostamos por la práctica de la coreografía como un instrumento para la transformación social desde la que se pueden pensar y articular nuevos lenguajes, protocolos y relaciones, así como nuevas maneras de habitar el espacio público.

Las inquietudes de los tres artistas invitados Nadia Lartigue, Juan Francisco Maldonado y Mariana
Arteaga se orientan hacia la exploración de temáticas y valores que están cada vez más presentes en mi trabajo. En muchos de sus proyectos, optan por hacer uso de la coreografía para tejer afectos y relaciones sociales, crear espacios de cuidado y escucha, y proponer nuevas narrativas y enfoques que rompen con lo establecido.

En un mundo cada vez más tecnológico, virtual, digital e hiperconectado, veo esencial poner más atención en entender, preservar y promover los conocimientos, saberes, memorias y relaciones que se generan a través de las experiencias del cuerpo. También siento como prioridad el situar los cuidados y valores en el centro del proceso creativo, además de en el ámbito de las relaciones humanas.

¿Qué más podemos esperar para la tercera edición de Connecting the Dots?

Este año el programa tiene un formato diferente debido al covid-19 y a la manera en la que está evolucionando el proyecto. Ya desde 2019, CTD no se conforma solamente como un foro, sino también como una plataforma donde apoyamos el desarrollo de proyectos durante los meses previos al foro.

Para la tercera edición, el desarrollo de proyectos con Nadia Lartigue, Juan Francisco Maldonado y Mariana Arteaga ha tenido lugar de enero a noviembre de 2021, las actividades educativas entre agosto y noviembre en colaboración con el Centro Nacional de las Artes (CENART) y el Centro Cultural de España en México (CCEMx), y finalmente las actividades públicas junto a la presentación de proyectos del 02 al 05 de diciembre en nuestras tres sedes aliadas: CENART, CCEMx y Cetro de Cultura Digital.

Cabe destacar que el programa también cuenta con la participación de artistas y profesionales del mundo de la danza y de la cultura presentes en una conferencia, una muestra de videodanza y la presentación del documental Cartografías de lo Laboral.

La tercera edición de Connecting the Dots tendrá lugar del 02 al 05 de diciembre de 2021.

Consulta el programa completo de actividades aquí.

Foto: Cortesía CTD.