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Entrevista | Alva de la Selva


Por Fabritzia Peredo | Octubre, 2015

El diseño independiente en México se encuentra poco explorado. El consumo masificado en grandes tiendas de categoría internacional merma la posibilidad de una búsqueda local, aunque realmente no podemos culpar al sistema. Muchas veces está en nuestro dominio elegir la compra y el uso de productos nacionales, sin embargo la tendencia es inclinarse por la marca, el origen o incluso la admiración de elementos ajenos a nuestra identidad mexicana.

Algunas ferias de diseño, como TOCA, buscan cambiar este paradigma. Son muchos los diseñadores jóvenes, colectivos y estudiantes que están intentando abrirse camino entre piedras y espinas y, aunque no es fácil, la suma de esfuerzos contribuye a impulsar su trabajo.

En este contexto, entrevisté a los hermanos Diana Reyes y Erick Reyes fundadores de Alva de la Selva, estudio que ofrece servicios de diseño de producto, branding e interiorismo en México y Costa Rica. Para conocer, desde su perspectiva, los retos y los recursos con los que un diseñador cuenta en el emprendimiento de su marca.

En su opinión, ¿qué hace falta para que el diseño local independiente tenga un verdadero impulso en México?

Hace falta difundir la cultura empresarial entre los diseñadores y buscar que los productos de diseño sean valorados por el consumidor mexicano, que muchas veces tiene preferencia a comprar o consumir marcas extranjeras sobre las locales.

También falta apoyo a los diseñadores por parte de las instituciones y la industria para que los diseños sean más competitivos a nivel internacional. Esto se puede lograr formando alianzas estratégicas entre los diseñadores y empresarios y poniendo al alcance de los diseñadores los recursos necesarios para tener acceso a nuevas tecnologías, materiales y otros factores que marcan una enorme brecha entre el diseño extranjero y el local.

¿Cuál fue su motivación —o el detonante— para emprender una marca propia?

Crecimos en un ambiente que mezclaba estímulos artísticos con científicos, con una clara tendencia hacia la creatividad y a la independencia profesional, lo que despertó desde temprana edad la inquietud de formar cada uno su propia empresa.

Por azares del destino comenzamos a trabajar juntos y a compartir una visión de lo que buscamos tanto en el diseño como en la forma de expresarlo, manteniendo siempre la individualidad y aprovechando las habilidades, conocimientos y experiencias diferentes de cada uno para complementar el proceso creativo. Es precisamente la mezcla de disciplinas, temas y procesos artísticos y científicos la constante en todo lo que hacemos.

Poco a poco se fue creando orgánicamente lo que ahora es ALVA DE LA SELVA DESIGN LAB y conforme crecía, comenzamos a ver una oportunidad de mercado que el diseño local no estaba atendiendo.

¿Cómo perciben al mercado nacional en torno al diseño?

Hay un interés creciente en los consumidores, cada día buscan productos diferentes y únicos. Por eso es que el diseño ha crecido rápidamente en los últimos años; además hay sed de creatividad y expresión en México, esto se percibe en la cantidad de eventos, bazares y exposiciones que ocurren durante todo el año, y más aún, la cantidad de marcas que están saliendo a la luz.

Hay mucho talento y cada vez los diseñadores cuidan más su calidad e imagen. También es importante hacer notar que muchos tratamos de innovar para poder competir con éxito a nivel internacional, ya que en nuestro mercado hay una gran presencia de productos extranjeros.

¿Cuáles son las fortalezas de Alva de la Selva frente al mercado?

Es un estudio dirigido por dos hermanos, cada uno con una estética y estilo diferentes, pero ambos aportando su talento y experiencia en áreas complementarias, haciendo que el estudio sea multidisciplinario.

Una de nuestras fortalezas es tener una visión integral del diseño, partiendo desde el punto de vista conceptual hasta una gestión práctica. Asimismo hemos homogenizado el design thinking con nuestro plan de negocios para que la estructura y enfoque principal sea generar productos de alto valor agregado. Otro factor es que estamos abriendo mercado simultáneamente en México y Costa Rica como plataforma para llegar a otros países y ser una empresa embajadora, no solo del diseño mexicano sino del diseño latinoamericano y de la co creación. No nos vemos como dos estudios de diseño que comparten una marca, sino como un estudio que está en dos ubicaciones geográficas simultáneamente y siempre experimenta en la forma de crear diseño y en los distintos estímulos que ambos lugares ofrecen.

Adicionalmente, trabajamos como un laboratorio científico donde todo se analiza y procesa pragmáticamente, se busca hacer teorías y experimentar, se busca un propósito en los diseños y se lleva a cabo una investigación profunda para cada proyecto; hacemos esto porque creemos firmemente que la mezcla de disciplinas y estímulos dan pie a la innovación y queremos crear objetos diferentes con significado.

¿A qué retos se enfrenta un diseñador independiente en México?

Hay muchos retos, pero como en cualquier otro negocio lo más importante es tener una visión firme, y saber no sólo crear productos ricos en contenido e innovadores, sino también procurar que cubran necesidades del mercado, y sean de una calidad comercializable.

Entre los retos más importantes mencionaría:

Desarrollar la cultura empresarial en los diseñadores, que les permita el acceso al financiamiento y a la operación y dirección apropiada de una empresa de diseño.

Cambiar la percepción del consumidor respecto al diseño; con frecuencia los clientes consideran a las empresas de diseño más como artistas independientes que como empresas que pueden impulsar y potencializar su marca, sus productos y sus márgenes. Desafortunadamente muchos empresarios mexicanos no se han dado cuenta del potencial del diseño que existe en México y de lo mucho que se puede explotar comercialmente, y siguen atendiendo necesidades básicas sin darse cuenta que un diseño innovador podría diferenciarlos de la competencia e impulsarlos a nuevos niveles, como sucede en otros países.

Valorar correctamente el diseño. El cliente parece no entender que se requiere de un proceso que lleva tiempo y que implica inversiones para desarrollar los productos.

Y finalmente, incrementar ventas y recuperar costos. Lamentablemente los diseñadores tienen que recurrir a bajar su margen de utilidad y ganar muy poco o nada, como consecuencia se devalúa el propio diseño.

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Alva de la Selva forma parte de los expositores de la segunda edición de TOCA, Feria de emprendimiento universitario de diseño industrial. Que se llevará a cabo los próximos 3 y 4 de octubre en Museo Franz Mayer. Conoce más detalles aquí.

Foto: Cortesía Alva de la Selva.