Arte

Visión arquitectónica del teatro Esperanza Iris


Un tesoro arquitectónico en el Centro Histórico del DF

 

Caminar por las calles del Centro Histórico de la Ciudad de México durante la noche es un deleite para la vista, sobre todo si podemos apreciar los palacios iluminados a nuestro paso. Tal es el caso del conocido como “El Coloso de Donceles”, oficialmente llamado Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, en la calle de Donceles número 36-38 casi esquina con Allende.

Uno de los recintos más bellos de la Ciudad de México ofrece desde su reapertura en 2008 obras de teatro, conciertos y eventos artísticos en general organizados por las autoridades capitalinas y federales. En esta ocasión te invitamos a conocer un poco de su historia y a hacer una revisión minuciosa de su arquitectura.

La cantante mexicana Esperanza Iris, reina de la Opereta, compró el inmueble donde se encontraba antes el Teatro Xicoténcatl con la intención de construir sobre éste, un recinto al estilo La Scala de Milán, el teatro ópera más famoso del mundo.

El proyecto era ambicioso y muy costoso, así que los arquitectos encargados Ignacio Capetillo y Federico Mariscal resolvieron el recinto a una  menor escala pero siguiendo firmemente los lineamientos de los centros teatrales de Europa: París, Madrid, Roma y Viena.

El teatro comenzó a construirse en 1918 durante las revueltas de la Revolución Mexicana que pese a su fuerza dejaban a su paso el estilo europeo en cada una de las calles. Gran parte del material se  mandó a traer desde Europa: bloques de mármol de Carrara para las columnas interiores y esculturas que servían de ornamento, bombillas y candiles importados de Italia, brocados, terciopelos y lunas francesas, candelabros de hierro que venían de España.

Un estilo neoclásico caracterizado por el equilibrio, la elegancia y lo correcto, dejaba atrás la pasión y la imaginación del estilo Barroco.

 

Estructura

 

El teatro posee columnas, balaustradas y frontones característicos del neoclásico, su fachada está dividida en dos plantas, cada una de ellas con columnas de estilo corintio (el más elegante y ornamentado de los órdenes arquitectónicos clásicos) y sobre ellas, unos medallones con las iniciales de su fundadora.

La fachada está dividida en dos niveles, la parte inferior presenta cinco grandes puertas de acceso, cada una de ellas acompañada por sendas columnas de estilo corintio y protegidas por una fina herrería en la que aparecen unos medallones con las iniciales de la fundadora.

En los extremos hay dos puertas de madera sobre las cuales se expone un par de esculturas en cantera que, junto con las columnas de las entradas, otorgan gracia y elegancia a todo el conjunto. Estas estructuras representan alegóricamente el teatro, la comedia y la música.

En su base están labradas sobre piedra, por un lado, los nombres de sus constructores y las fechas de inicio y fin de los trabajos: 15 de mayo 1917 y 25 de mayo 1918.

En el segundo nivel hay un balcón que ocupa casi todo el ancho del edificio, pero dividido por pequeñas pilastras que semejan cinco ventanales en cuyos lados se localizan bustos de Giussepe Verdi, Georges Bizet, Franz Lehar y Jacob Offenbach, compositores conocidos de la ópera y la opereta.

En la parte superior está el friso en un templo de tipo clásico, hay varios grupos de medallones y guirnaldas con flores esculpidas, en cuyo centro se aprecia a Esperanza Iris coronada a su vez con dos esculturas alegóricas. En lo más alto surge un frontón ornamentado con pequeños motivos dispuestos simétricamente.

La casa de Esperanza Iris, que se construyó dentro del teatro mismo, ocupaba gran parte del vestíbulo principal y algunos pasillos. Su capacidad era de 2400 butacas, 16 palcos en luneta, 14 en anfiteatro, 12 en segundo piso y 10 en el tercero. Su remodelación realizada en 1975 hizo que su capacidad variara haciéndose más confortable con solo 2,000 localidades.

La iluminación indispensable para crear una atmósfera estaba resulta a través de grandes candiles con cientos de bombillas que encendían cada noche el teatro.

El Teatro fue cerrado en 1962 cuando falleció Esperanza Iris. En 1984, un incendio destruyó gran parte del espacio, se consumieron los tapices, cortinas, butacas y alfombras del segundo y tercer piso. Hasta 1999, el Gobierno del Distrito Federal inició su restauración y tuvo su reinauguración en 2008.

 

Más información

El recinto fue declarado Patrimonio de la Humanidad por UNESCO

Tiene una superficie de 1,861 m2

Tiene capacidad de 1,344 personas.

Te recomendamos Leer: “El Teatro Esperanza Iris. La Pasión por las tablas” de Araceli Rico, Plaza y Valdés, 1999, México DF.

 

– Guadalupe García