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Traducción | El Terror del Dasein Total. Economías de la Presencia en el Campo del Arte, por Hito Steyerl


Por Hito SteyerlTraducción: Aline Hernández y María José Chávez | Julio, 2016

La huelga de «Los Artistas Internacionales» en 1979 fue una «protesta contra la incesante represión del sistema del arte y la alienación de los artistas de los resultados de su trabajo». Djordjevic envió invitaciones a numerosos artistas alrededor del mundo, preguntando si estarían dispuestos a formar parte de la huelga general. Recibió treinta y nueve respuestas, principalmente negativas, de personas de la talla de Sol Lewitt, Lucy Lippard, y Vito Acconci. Susan Hiller respondió: «He estado, de hecho, en huelga todo el verano, pero no ha cambiado nada y estoy ansiosa por empezar a trabajar otra vez, lo que haré muy pronto.» (1)

«Estimado Goran, Gracias por tu carta. Personalmente ya estoy en huelga de producir cualquier forma nueva en mi trabajo desde 1965 (i.e. 14 años). No veo qué más podría hacer- Atentamente (Daniel) Buren.» (2)

Cuando el legendario artista conceptual Goran Djordjevic trató de reunir artistas para irse a huelga general de arte en 1979, algunos de ellos respondieron que ya estaban en huelga —i.e no producían trabajo o nuevo trabajo. Pero no hizo, en absoluto, diferencia alguna. Claramente, en este momento esto pareció haber confundido las ideas recibidas de lo que una huelga era y cómo funcionaba. Una huelga debía supuestamente mermar la fuerza de trabajo requerida por los empleadores, quienes entonces tendrían que hacer concesiones a las demandas de los trabajadores. Pero en el campo del arte las cosas eran diferentes.

Hoy, la reacción de los artistas parece obvia. Nadie laborando en el campo del arte espera que su trabajo sea irremplazable, o incluso medianamente importante. En la época del rampante auto-empleo o más bien auto-desempleo, la idea de que alguien se pueda preocupar por la fuerza de trabajo específica de uno, parece más bien exótica. Por supuesto que el trabajo en el campo del arte ha sido siempre diferente del trabajo en otras áreas.

Una de las razones actuales, sin embargo, podría ser que la economía contemporánea del arte depende más de la presencia que de las ideas tradicionales de fuerza de trabajo atadas a la producción de objetos. Presencia, en el sentido de presencia física, como asistencia o estar-ahí en persona. ¿Porqué la presencia sería tan deseada? La idea de la presencia invoca la promesa de comunicación sin mediación, el brillo de la desinhibida existencia, una aparentemente inalienada experiencia y auténtico encuentro entre humanos. Supone que no sólo el artista sino todo el mundo está también presente, lo que sea que esto signifique y para lo que sea que sea conveniente. La presencia supuestamente implica una discusión real, intercambio, comunicación: el happening, el evento, presentificación, lo real -ustedes comprenden la idea.

Además de generar obras, los artistas, o de forma más general los proveedores de contenido, tienen que llevar a cabo, hoy en día, innumerables servicios adicionales que parecen volverse lentamente más importantes que cualquier otra forma de trabajo. La sesión de preguntas y respuestas es más importante que la proyección, la lectura en vivo lo es más que el texto, el encuentro con el artista lo es más que el encuentro con la obra. Por no mencionar el revoltijo de formatos cuasi-académicos y de redes sociales que multiplican las plantillas en los que la presencia inalienada debe de ser supuestamente ofrecida. El artista tiene que ser el presente, como en el epónimo performance de Marina Abramovic. Y no sólo presente, sino exclusivamente presente, presente por primera vez, o en cualquier otra hiperventilante capacidad de novedad. La ocupación artística está siendo redefinida como presencia permanente. Pero en la producción incesante de eventos aparentemente singulares, la producción en masa de novedades e inmediatez, el acontecer del evento es también un performance general, como lo nombró Sven Lütticken, una medida cuantificable de eficiencia y trabajo social total.

La economía del arte está profundamente inmersa en esta economía de la presencia. La economía del mercado del arte tiene su propia economía de la presencia que gira en torno a ferias de arte, con sus listas de invitados, áreas VIP y modos performativos de acceso y exclusión en todo nivel. La gente ha estado diciendo que los previews de las mega-exposiciones se han vuelto completamente inadecuados para individuos de gran poder adquisitivo (HNWI, por sus siglas en inglés). Las personas realmente importantes están sólo presentes para el pre-preview.

Hay algunos motivos racionales para una economía de la presencia humana física en el campo del arte: la presencia física de las personas es en promedio más barata que la presencia de obras que deben de ser trasladadas, aseguradas y/o instaladas. La presencia hace que la gente acuda y por lo tanto provee legitimidad a las instituciones culturales que compiten por escasos financiamientos. Las instituciones venden entradas o incluso acceso a las personas —esto suele ser llevado a cabo en el ámbito de formatos para académicos como las clases magistrales o talleres— y capitaliza las expectativas de las personas para aumentar el alcance de su red o acumular contactos. En una palabra, la presencia puede ser fácilmente cuantificable y monetarizada. Es algo por lo que pocas personas son remuneradas y por lo que muchas personas pagan, y es por tanto altamente rentable.

Pero la presencia también significa disposición permanente sin ninguna promesa de compensación. Está relacionada con la función de contratos de cero horas en otros sectores, aunque las motivaciones por la disponibilidad no son las mismas. En los tiempos de la reproductibilidad de casi todo lo físico, la presencia humana es una de las pocas cosas que no puede ser multiplicada indefinidamente, un activo con escasez inherente. La presencia significa estar comprometido u ocupado con una actividad sin ser contratado o empleado. Significa con más frecuencia estar bloqueado en modo de espera, como un elemento reservado para un potencial compromiso, una multitud de extras para proveer un peso estocástico.

De manera interesante, la demanda por presencia total e inmediatez surge de la mediación; o más concretamente de la creciente variedad de herramientas de comunicación incluyendo el internet. No es lo opuesto a, sino más bien la consecuencia de la tecnología.

De acuerdo con William T. Mitchell, la economía de la presencia (3) se caracteriza por un mercado potenciado tecnológicamente, por la atención, el tiempo, el movimiento —un proceso de inversión que requiere de cautelosas decisiones—. El punto es que la tecnología otorga herramientas que posibilitan una presencia distante y desfasada, por lo que la presencia física se torna en la opción más escasa de entre un rango de alternativas.

De acuerdo con Mitchell: «La elección por la presencia ocurre cuando un individuo decide si bien la presencia cara-a-cara vale el tiempo y el dinero». En efecto, la presencia se torna en un modo de inversión. No es opuesta a la tecnología sino su consecuencia.

La economía de la presencia no es sólo relevante para las personas cuyo tiempo es demandado y quienes podrían básicamente vender (o intercambiar) más tiempo del que tienen, sino aún más para aquellos que deben llevar a cabo múltiples trabajos para poder ganarse la vida o incluso no ganársela. Es igualmente relevante para aquellos que coordinan un revoltijo de micro-trabajos, con la pesadilla logística de armonizar demandantes horarios y negociar prioridades, o que están en la permanente espera con la esperanza de que su tiempo y presencia se tornará intercambiable por algo más eventualmente. El aura de la valiosa presencia no-alienada, no-mediada depende de una infraestructura temporal que consiste en horarios fragmentados y economías justo-a-tiempo disfuncionales y desplomadas en las cuales las personas desesperadamente tratan de comprender asincronicidades reverberantes y el continuo desmoronamiento de indeseables calendarios. Es tiempo-basura, deteriorado, destruido en todo nivel. El tiempo-basura está descarrilado, es discontinuo, distraído, y ocurre en diversas vías paralelas. Si usted tiende a estar en el lugar incorrecto en el tiempo incorrecto, o si incluso usted logra estar en dos lugares incorrectos en el tiempo incorrecto esto significa que usted vive en el tiempo-basura. Con el tiempo-basura cualquier vínculo casual es dispersado. El final está antes del inicio y el inicio fue tumbado por violaciones a los derechos de autor. Cualquier cosa en medio ha sido reducida drásticamente por recortes presupuestarios. El tiempo-basura es la base material de la idea de la presencia pura sin mediación y sin final.

El tiempo-basura es exhaustivo, interrumpido, entorpecido con Ketamina, Lítica, e imaginario corporativo. El tiempo-basura tiene lugar cuando la información no es poder, sino que se presenta como dolor. La aceleración es la desilusión del ayer. Hoy se encuentra a usted mismo quebrado y fracasando. Trata de ocupar la calle o el ancho de banda, pero ¿quién va a recoger de la escuela al niño? El tiempo-basura depende tanto de la velocidad como de la falta de ésta. Es el substituto del tiempo: es un maniquí al volante para la prueba de choque.

¿Pero como el tiempo-basura se vincula con el culto a la presencia? Aquí un interrogante para todos los filósofos ahí afuera —y que concierne al título de esta charla—.

La pregunta es: ¿está el culto a la presencia revitalizando las ideas heideggerianas sobre el Dasein en la era de Taskrabbits (1) y de Amazon Turkers (2)? ¿Es el culto de una presencia encarnada y comprometida que no puede ser copiada y pegada una expresión de la incesante cuantificación de todo en el ámbito de la mayoría de las ocupaciones contemporáneas? ¿Está yendo mano con mano con el conteo de cuerpos llevado a cabo por las instituciones mientras simultáneamente capturan la información y preferencias de los visitantes? ¿Es el fragmentado tiempo-basura de múltiples ocupaciones, la necesidad de multiplicar y malabarear con restos y ápices de tiempo, creando las condiciones para algún ideal kitsh de una inalienada, ininterrumpida, radiante, interminable, consciente y terrible Anwesenheit (3). 

Si algunos de ustedes están de acuerdo, sugiero llamar a este texto: El Terror del Dasein Total. Suena como una película temprana de Christoph Schlingensief.

Volvamos al tema de la huelga. En una economía de la presencia, una huelga tiene necesariamente lugar en la forma de ausencia. Pero ya que el tipo de presencia que traté de describir es de hecho una gama de categorías de ausencia no negada, la ausencia que trata de oponérsele también inversamente tiene que integrar algún tipo de presencia. Podría necesitar tomar la forma de un rango de retiradas estratégicas, o lo que Autonomia Operaia llamó absentismo.

Permítanme describir una situación modelo muy simple: La huelga podría tomar la forma de una obra llamada «El artista está ausente» donde habría sólo una computadora portátil sobre una mesa con una mirada pre-grabada y en repetición, o más bien un gif animado de ella. Esto es de algún modo banal, pero también aquí la audiencia sería igualmente representada por props (4) similares, porque francamente tampoco tiene mucho tiempo. O de hecho, la solución mucho más elegante y, me atrevo a decir estándar, para lidiar con la economía de la presencia y tomar verdaderas decisiones de presencia en la vida real, es revisar su correo electrónico o su feed de twitter, mientras pretende simultáneamente estarme escuchando. En este caso, usted está usándose a sí mismo, más precisamente a su propio cuerpo, como un stand-in (5) o proxy (6) o placeholder (7), mientras en realidad se ocupa de sus compromisos de tiempo-basura, lo cual considero perfectamente bien como una forma de administrar la ausencia.

Y también creo que esto es ya una forma de evasión del terror del Dasein total.

Este pequeño ejemplo muestra el rol de los proxies y los stand-ins en una situación donde básicamente una presencia múltiple es requerida en muchos lugares simultáneamente, pero es físicamente imposible. Y aquí es donde técnicas de evasión, duplicación, deslumbramiento y subterfugio se ponen en marcha. Ellas abren paso a la política del proxy, una política del stand-in y del engaño.

El stand-in o el proxy es un dispositivo muy interesante. Podría ser un body double (8) o un stunt double (9). Una digitalización o una estafa. Un intermediario en una red.  Un robot o una trampa. Un tanque ficticio (10) o el bosquejo de un texto. Una milicia utilizada en una proxy-guerra. Una plantilla. Un readymade. El bit vectorizado dentro de un stock de imágenes. Todos estos dispositivos tienen una sola cosa en común: ayudan con dilemas clásicos resultantes de una economía de la presencia.

Aquí un ejemplo de dicho dispositivo. Es uno de los ejemplos más sencillos de un proxy de ordenador y bastante difundido. Todo el mundo ha visto este genérico texto de muestra:

«Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore magna aliqua. Ut enim ad minim veniam, quis nostrud exercitation ullamco laboris nisi ut aliquip ex ea commodo consequat. Duis aute irure dolor in reprehenderit in voluptate velit esse cillum dolore eu fugiat nulla pariatur. Excepteur sint occaecat cupidatat non proident, sunt in culpa qui officia deserunt mollit anim id est laborum.”

Desarrollado como una impresión de muestra de fuentes, el diseño proxy Lorem Ipsum fue integrado en los programas de edición de portátiles estándar como muestra de texto aleatoria. Se volvió la piedra angular de las industrias textuales digitales y de sus formas de ocupación de TDAH.

¿Por qué es usado? Porque tal vez, no existe una copia. Posiblemente el texto no ha sido aún escrito o agregado. O no hay ni el tiempo ni el dinero para llenar ese vacío. Tal vez el escritor esté muerto o dormido o ocupado en una pestaña diferente. Mientras tanto el espacio debe de ser designado. Los anuncios ya han sido vendidos. La fecha de entrega se acerca rápidamente. Aquí es cuando Lorem Ipsum entra en acción. Es un bosquejo que provee otra extensión, atendiendo a la demanda por una presencia eterna y sin descanso.

Pero Lorem Ipsum no es sólo un bosquejo. Uno puede también comprenderlo como un texto. Es el fragmento de un tratado sobre ética de Cicerón (4) llamado «Los Límites del Bien y del Mal». En este tratado, definiciones diferentes de bien y mal son comparadas. Y el fragmento concreto lidia con el dolor: o más bien con una versión reducida de este, a saber “(do)lor en sí  mismo».

Concentrémonos en el significado de la oración original. Se lee: “Neque porro quisquam est qui dolorem ipsum quia dolor sit amet consectetur adipisci velit.“ Signifca: «No existe alguien que ame, persiga o desee el dolor mismo porque es dolor, pero puede haber casos donde el trabajo y el dolor pueden procurar un inmenso placer.» Así que básicamente se trata de aguantar esperando que un bien mayor llegue después. Es un caso clásico de gratificación diferida, que más tarde va a constituir uno de los pilares morales de la ética de trabajo protestante del capitalismo.

¿Pero qué significa realmente la versión de Lorem Ipsum? Ha sido cortada para quitarle por completo la gratificación.

Se traduce: por sí solo, porque es dolor, pero las circunstancias ocurren en donde el trabajo y el dolor pueden procurarle un gran (…)

La versión de Lorem Ipsum ha cortado, despreocupadamente, el placer o recompensa de la oración de Cicerón. Ya no hay gratificación. Así que ahora el dolor no se está soportando por algún bien mayor o posterior sino que sólo se soporta sin realmente saber por qué. Podría incluso no haber ningún resultante, producto, pago o fin. En Lorem Ipsum el dolor no es el medio para un fin sino que simplemente pasa.

El tiempo-basura, el tiempo fragmentado de la ocupación interconectada en la red es al tiempo continúo lo que “Lorem Ipsum» es a su original. Sus fragmentos están revueltos, cortados, silenciados y confundidos en su secuencia, arruinando el brillo del fluir ininterrumpido del texto y el significado. Y cada vez que leo la maraña mutilada de Lorem Ipsum, no puedo evitar pensar en la cabeza y manos cortadas de Cicerón, que terminaron clavadas en la tribuna del Foro Romano, tras su asesinato.

Hay una variación interesante en la página web de Berghain gay sexclub laboratory. Muestra algunas interesantes diferencias respecto del Lorem Ipsum standard. Primero que nada, está en las reglas de conducta del sitio del club, por lo que las oraciones de Lorem Ipsum realmente se convierten en el código de conducta. (5)

Existen unas cuantas diferencias en la mezcla estándar de Cicerón. La palabra placer, o una variación de la misma ha sido reintroducida en esta versión. También elogia las virtudes del ejercicio físico, lo que hace sentido en un lugar que tiene como oferta una celebración fetiche de atletas. Esta versión vuelve entre el dolor, el trabajo duro como placer y el ejercicio físico o los deportes.

Las reglas de conducta del club sexual se convierten en un set de instrucciones extremadamente estresante, donde la búsqueda por el placer, el trabajo y el ejercicio físico crean un ciclo interminable: tienes que encontrar placer a través del trabajo, después ejercitarte y tener relaciones sexuales, en este orden y sin ningún descanso. Después repetirlo. Suena como la versión de tiempo-basura del famoso sofismo de Churchill: Si usted está atravesando por el infierno sólo continúe haciéndolo. Precisamente ahora ya no hay salidas y si usted continúa, sólo significa que habrá más infierno adelante.

Pero las reglas de compromiso de Lorem Ipsum podrían también ser entendidas diferente. En el sentido de que la mezcla de placer, deportes y dolor es tan exhaustiva, que uno bien preferiría enviar un proxy, un bosquejo o un Lorem Ipsum en sí mismo-, para tener todo el sexo, dolor, esfuerzo y deportes en lugar de uno mismo. Porque francamente, continuar avanzando de esta forma es demasiado agotador, y adicionalmente, podría tornarse ligeramente engorroso el revisar sus correos mientras lo está haciendo. Así que deje que Lorem Ipsum se ocupe de ello en su lugar y administre su absentismo.

Tal vez la preocupación con el material de archivo, material fotográfico de mercancías serializado, todo tipo de plantillas para el trabajo creativo, copiar y pegar, la agregación y también la fascinación con la estética corporativa y la corporación como proxy puede ser vista como una potencial respuesta a la necesidad de estar ausente. Todos estos son proxies que uno puede usar en lugar de uno mismo o del trabajo de uno. ¿Es este algún tipo de absentismo aplicado? ¿Un sigiloso boicot a la presencia constante? Utilizar material de archivo y plantillas, es de algún modo el equivalente de decir «increíble» periódicamente para pretender que uno está escuchando una molesta conversación, mientras uno ha dejado atrás imágenes de exhibición en corte de láser de uno mismo, para simular participación y asistencia en diversos lugares.

El punto es: las personas usan proxies para poder lidiar con el Terror del Dasein Total o con una economía de la presencia basada en la escasez tecnológicamente amplificada de la atención humana y de la presencia física. Incluso el organizador de huelgas Djordjevic aspiró a una forma de proxy-política después de la fallida huelga de arte.

Dejó de crear arte bajo su nombre. Años después reapareció como asistente técnico para un cierto tour de conferencias sobre Walter Benjamin y de alguna forma lo ha representado desde entonces. Si el mismo Benjamin está en huelga o no, no es sabido.

Notas del autor

1. http://penguinrandomhouse.ca/hazlitt/longreads/investigation-reappearance-walter-benjamin

2. https://www.stewarthomesociety.org/features/artstrik26.htm

3. William T. Mitchell, ETopia: Urban Life, Jim, But Not As We Know It (Cambridge, MA: MITPress, 1999)

4. (derived from sections 1.10.32-3 of De finibus bonorum et malorum (On the Ends of Goods and Evils, or alternatively [About] The Purposes of Good and Evil)

5. http://www.lab-oratory.de/info/ This is the translation: „-in of itself, because it is pain, but at times circumstances occur in which toil and pain can procure him some great pleasure. To take a trivial example, which of us ever undertakes laborious physical exercise. In of itself, because it is pain, but at times circumstances occur in which toil and pain can procure him some great pleasure. To take a trivial example, which of us ever undertakes laborious physical exercise, -in of itself, because it is pain, but at times circumstances occur in which toil and pain can procure him some great pleasure. To take a trivial example, which of us ever undertakes laborious physical exercise,“ Thank you to Paul Feigelfeld for actually managing to translate this mess and to Mikk Madisson for pointing this out.

Notas del traductor

1. Por taskrabbit se refiere al servicio en línea que permite que otras personas lleven a cabo tareas por usted. Los taskrabbits son los usuarios que aceptan dichas tareas a cambio del pago que usted estableció. [N. del T.]

2. Amazon Mechanical Turk (MTurk) se trata de un mercado en la web de crowdsourcing que habilita a individuos y negocios para coordinar el uso de la inteligencia humana para llevar a cabo tareas que las computadoras están todavía inhabilitadas para hacer. Es una de los servicios que ofrece Amazon Web Services. [N. del T.]

3. La autora utiliza la palabra Anwesenheit para hacer alusión a una presencia que está-ahí en un sentido ontológico-temporal. Esto guarda concordancia con una de las primeras preguntas que plantea, donde se interroga sobre si el culto a la presencia está revitalizando las ideas Heideggerianas sobre el Dasein. [N. del T.]

4. Prop se refiere en el ámbito de la producción audiovisual a réplicas fidedignas. Steyerl utiliza esta noción para aludir a un público que sería igualmente creado o recreado a partir del público ‘original’. [N. del T.]

5. El stand-in es la forma en que se denomina a aquel que en el ámbito del cine o la televisión substituye al actor antes de filmar, para propósitos técnicos como la iluminación o la disposición de la cámara. [N. del T.]

6. El proxy en el ámbito de la edición de material audiovisual hace referencia a un fichero o espejo de menor calidad o resolución pero que comparte los metadatos con el original y que toma su lugar, y es utilizado para los procesos de edición fuera de línea. [N. del T.]

7. La autora establece un juego donde el sujeto se convierte en el texto latino estándar utilizado para mostrar ejemplos de tipografía, fuente o plantillas utilizadas en el diseño gráfico. Se trata de lo que comúnmente se denomina Lorem Ipsum. [N. del T.]

8. Body double hace referencia a una persona que sustituye a un actor en una escena donde el rostro no es visto. [N. del T.]

9. Stunt Double hace referencia a una persona que reemplaza en escenas peligrosas o de acción al actor. [N. del T.]

10. La autora hace referencia a los también llamados dummy tanks, un tipo de simulador de tanque utilizado en las guerras para confundir al enemigo, utilizado principalmente durante la primera Guerra Mundial.

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*El presente texto fue presentado en forma de lectura en el encuentro «Former West. Art and Labor after the End of Work» que tuvo lugar en el Museo de Arte Moderno de Varosvia. La traducción fue hecha a partir de su publicación en escrito que puede ser consultada aquí.

Agradecemos enormemente a Hito Steyerl por permitirnos la traducción y publicación de su texto con el propósito de poder difundir materiales traducidos al español entre la comunidad interesada y enriquecer así los debates y reflexiones que actualmente tienen lugar.

Imagen: BRIT + CO

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Hito Steyerl (Munich, 1966) es artista visual y autora múltiples ensayos y documentales sobre los medios, la tecnología y la circulación global de imágentes. Steyerl es doctora en Filosofía por la Academia de Bellas Artes de Viena. Actualmente es docente de New Art Media en la Universidad de las Artes de Berlín.