Arte

TOP 6: PELÍCULAS ANTI-ROMÁNTICAS


Aprovechando el estreno de Antes de la Medianoche (Richard Linklater, 2013), la tercera y última parte de la popular saga romántica de encuentros y desencuentros fortuitos entre una chica francesa y un escritor en ciernes norteamericano; aquí seis recomendaciones del lado opuesto de estas historias idílicas; seis películas con las que, después de verlas, lo último en lo que se quisiera pensar es en el amor y lo que este sentimiento conlleva:

 

1. No Amarás (Krótki Film o Miłości, Krzysztof Kieślowski, 1988, Polonia)

 

 

Una de las dos películas pertenecientes al célebre Decálogo kieslowskiano, que mereció una reversión, con mayor metraje y un final aún más desesperanzador, mismo del que, seguramente, será fan todo aquel que celebre con gusto el estar solo. Tomek es un adolescente que trabaja en una oficina postal, el cual comienza a obsesionarse con Magda, su vecina, una pintora madura con una vida sexual promiscua, al grado de espiarla en cada movimiento que realiza. Por supuesto, el creciente vouyerismo del jóven y el eventual rechazo que recibirá, no terminará nada bien. Así, ¿quién quisiera enamorarse?

 

2. Un Tipo Malo (Nabbeum Namja, Kim Ki-duk, 2001, Corea del Sur) 

 

 
La versión sin menos concesiones del polémico director sudcoreano, soltó un golpe anímico; violentísimo y amoral. Sun-hwa, es una chica, cuyo mundo se cae dramáticamente al ser secuestrada y reclutada como prostituta, después de haber humillado públicamente a un misterioso y silencioso hombre lleno de cicatrices (después que este le robó un beso); el cual resulta ser el empleado que realiza el trabajo sucio para la mafia que controla la zona roja de Seúl, un infiernillo adornado con luces de neón, donde el amor no existe.

 

3. Dos Extraños Amantes (Annie Hall, Woody Allen, 1977, Estados Unidos)

 

 
Habría que decir que este top, bien se podría formar únicamente con películas de Allen, pero vayamos con una de sus obras más conocidas. Él, Alvy Singer, un comediante misántropo, neurótico y paranoico. Ella, la horma de su zapato, Annie Hall, una aspirante a actriz y early-hipster con una visión más despreocupada de la vida. Aquí está presente uno de los temas preferidos del director: el fracaso anunciado de ciertas relaciones, esas que nunca se concretarán por una irremediable incompatibilidad. O como el propio Alvy menciona cuando acepta que su compromiso con Annie se lo ha llevado el diablo “Una relación es como un tiburón; tiene que estar continuamente avanzando o se muere. Y me parece que lo que aquí tenemos es un tiburón muerto…”.

 

4. Audition (Ôdishon, Takashi Miike, 1999, Japón)

 

 
Shigearu es un apocado viudo, que trabaja como director de cine, el cual, después de varios años, de dedicarse exclusivamente a estar en los sets de filmación, desea nuevamente casarse… aunque ninguna de las chicas que conoce, cubren las expectativas que él mantiene. Por ende, Yasuhisa, su mejor amigo, quien también está en el negocio cinematográfico, le propone montar una audición ficticia que sirva como casting secreto para encontrar novia. Y es ahí donde aparece Asami, la mujer de sus sueños, la cual, tiene un pequeño defecto (uno insignificante en verdad): es una psicópata que convertirá esta historia de amor idílico en la pesadilla más mal vibrosa que uno recuerde.

 

5. Párpados Azules (Ernesto Contreras, 2007, México)

 

 
Marina es una empleada de una tienda de uniformes, la cual, durante el aniversario de la empresa, gana un viaje para dos personas a una paradisiaca playa. El inconveniente es que no tiene con quien compartir el premio. En ese momento se cruza en su camino, Víctor, un oficinista en una compañía de seguros. Sin nada que perder, Marina elige a este desconocido para que sea su acompañante. Dos personajes que lo único que tienen en común es un problema para entablar una relación afectiva. Por ello, aún en su cita en un salón de baile, no tienen nada que decir y su noche de sexo casual es lo menos erótico del universo. Cualquier semejanza con la realidad (tal vez) no sea coincidencia.

 

6. Los Amores Imaginarios (Les Amours Imaginaires, Xavier Dolan, 2010, Canadá)

 

 
El segundo largometraje, dirigido, escrito y co-protagonizado por el enfant terrible de Quebec, Xavier Dolan, retrata un doloroso triángulo en el que se involucran Marie y Francis cuando accidentalmente conocen a una fiesta a Nicolas, un chico de sexualidad ambigua que sin pretenderlo del todo ilusiona a este par de amigos hipsters quienes llevan una larga lista de decepciones amorosas (inclusive Francis tiene el conteo de sus rompimientos en una pared de su baño). La película se complementa con un atractivo soundtrack en el que caben, Dalida (como leit motiv), The Knife, Vive La Fête, Fever Ray entre otros artistas.

 

– Alberto Acuña