Studio Visit

Studio visit | Galia Eibenschutz


Por Esteban King Álvarez | Junio, 2018

Al entrar al estudio de Galia Eibenschutz (México, 1970) lo primero que encuentro es un gran cuarto, casi vacío, con una pared negra para pintar con gis. En ese mismo cuarto, sobre el piso, hay una maqueta para un proyecto en proceso: se trata de un cubo blanco de grandes proporciones que reúne a escala obra pictórica de gran formato, así como los trazos a pared que realizarán una serie de performers durante una hipotética acción que sucederá en el lugar proyectado. Me doy cuenta entonces que los elementos que aparecen apenas se ha cruzado la puerta parecen sintetizar los componentes principales del trabajo de la artista: el espacio, el dibujo y el cuerpo en movimiento.

Eibenschutz se mueve, literalmente, entre la danza y el dibujo. Según cuenta, los bailarines la consideran artista visual y los artistas visuales, bailarina. Esto le ha permitido un ir y venir entre los dos ámbitos: el corporal y el visual. El cuarto a la entrada de su estudio está vacío, así puede ensayar sola o con más personas. Lo que en otra casa sería la sala o el comedor, aquí es un espacio de trabajo, de vibraciones y desplazamientos. La pared negra, a su vez, está ahí para recibir toda clase de trazos realizados en movimiento con la proporción antropométrica del cuerpo.

Los primeros trabajos donde comenzó a aparecer su preocupación por el dibujo en movimiento fueron animaciones en stop motion. Durante la visita, Eibenschutz me muestra piezas de video —en formatos hoy casi obsoletos— realizados con lápiz de color y un rollo de papel que iba moviendo a lo largo de una mesa, el cual modificaba poco a poco, registrando pacientemente los resultados con una cámara fija. Una vez abierto ese camino, el paso fue casi natural: llevar el dibujo al ámbito del movimiento pero ahora con el cuerpo.

Desde hace años, Eibenschutz ha realizado diversos proyectos tanto de manera individual como en colaboración con otros artistas visuales, músicos y bailarines, donde el cuerpo es el centro móvil que se relaciona con un lugar específico y deja su huella, con trazos e intervenciones, en el espacio. Este es el caso, por ejemplo, de Especies endémicas. Un año de encuentros sabatinos (2015), resultado de un taller anual impartido en Alumnos47 y presentado finalmente como un performance colectivo cuyos resultados quedaron abiertos al público como exposición en el Museo Universitario del Chopo.

Recientemente, la artista presentó, en colaboración con el artista visual y percusionista Armando Rosales, la pieza Solo con batería (2018) en el Teatro de la Danza. Dado que su obra ocurre generalmente en espacios museísticos o galerías, esta fue una buena ocasión para trabajar con un escenario mucho más convencional. Para esta pieza, como en muchas otras, Eibenschutz utilizó imágenes que funcionaron como el punto de partida: frente a ellas, el objetivo era pensar la relación del cuerpo con la memoria y el dibujo.

Para Solo con batería Eibenschutz realizó una partitura visual, que se encuentra colgada también en ese primer cuarto semi vacío de su estudio. Continuadora de la tradición de notaciones no convencionales que se generaron en el ámbito de la posguerra, a la artista le interesan las partituras visuales como estructuras de trabajo que permiten abrir el campo para la improvisación.

De entre todas las que ha realizado, Eibenschutz me muestra una caja que tiene trazada una planta arquitectónica, sobre la cual va colocando diferentes papeles semitransparentes con gráficos que representan el movimiento de los bailarines. Se trata de una partitura desmontable, cuyos contenidos hay que ir intercambiando para que cobren sentido. Más allá de su cualidad coreográfica, estas partituras funcionan también como obras visuales por derecho propio, estableciendo diálogos con las piezas pictóricas o dibujísticas de su autoría que se encuentran colgadas en todo el taller, muchas de las cuales remiten formalmente a estructuras o diagramas.

En la visita hojeamos Zona de penumbra (2012-17), un libro de su performance que se transformó en video y que terminó, finalmente, por transformarse en una publicación. Aunque Eibenschutz generalmente parte de exploraciones de carácter abstracto, aquí el punto de partida fue mucho más específico, de raíz histórica y cultural: la película Mother Joan of the Angels (1961), del director polaco Jerzy Kawalerowicz, en la que se exploran los casos de posesión diabólica de monjas en el siglo XVII. El filme fue grabado en el convento de Loudun, Francia, y se inspiró en los hechos históricos que ocurrieron ahí.

Eibenschutz tomó esta historia para pensar qué podía significar y cuáles serían las posibilidades de abordar el fenómeno de una serie de mujeres que habían sido poseídas por el demonio (según un dictado jerárquico y masculino) desde una perspectiva femenina y contemporánea. El resultado fue una pieza que se presentó públicamente en la Ciudad de México y en Guadalajara. Además, fue interpretada por 18 bailarinas en el Hospicio Cabañas, sin público, y editada como pieza de video. Finalmente, el proceso de investigación, referencias, anotaciones, desarrollo y resultado del proyecto fueron trasladados a esta publicación, que incluye fotografías históricas, stills de la película polaca, diagramas, partituras, textos de la artista y el registro de la pieza. Más que un catálogo, se trata de una publicación que recoge las numerosas aristas del proyecto y que contempla tanto la carga histórica como el espacio arquitectónico, la planeación, la puesta en escena y la interpretación de Eibenschutz.

Cuando estoy por irme, veo en una de sus mesas de trabajo una serie de bocetos, notas sueltas y dibujos. Galia me explica que son para una acción que realizará el 13 de junio, en conjunto con su madre, en el Palacio de la Autonomía de la UNAM, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Se trata de una pieza realizada ex profeso en el marco de la conmemoración que realiza la Universidad por la matanza estudiantil de 1968. La idea es explorar este hecho pero desde la historia familiar y la vivencia personal. Intento imaginar entonces, con esos pocos elementos, cómo será la dimensión matérica y factual de esta nueva articulación entre la memoria, el cuerpo, el dibujo y el espacio.

Fotos: GASTV.

Imagen de obra: galiaeibenschutz.com