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Sobre “Contraseña: el título como código” de Natalia Millán, por Iván Ruiz


Por Iván Ruiz | Diciembre, 2016 

Natalia Millán, autora seleccionada por Sofía Hinojosa, escribió un texto para la plataforma Blog de Crítica conforme a los criterios editoriales que distinguen a tal proyecto emprendido por Fundación Alumnos47 y SOMA: la ausencia de un consejo editorial y la responsabilidad de que sean los autores mismos quienes seleccionen y legitimen la ramificación discursiva en torno al arte contemporáneo. Si bien queda asentado que las opiniones expresadas en Blog de Crítica son responsabilidad exclusiva de los autores, es necesario detenerse a pensar qué produce un texto como ése, en un momento de severa crisis como éste. Para mí, en pocas palabras, la proliferación de un mal debate en el arte contemporáneo. Pero estas pocas palabras exigen ser desarrolladas, pues aquí no se trata de atacar o de insultar a una persona (desconozco a la autora en cuestión y me resulta detestable el bullying artistoide), sino de comprender cómo la práctica discursiva afecta esta esfera mórbida en la que, como quedó consignado en el SITAC más reciente, nadie es inocente.

En principio, estoy totalmente de acuerdo con que el título de una exposición revela una ideología y un posicionamiento aspiracional en el medio. Pero ¡vaya!, primera contradicción: Millán abre su narrativa con una anécdota que articula desde el disimulo. Si se limitó a leer el título de una exposición en Facebook y tal lectura le generó una reflexión “sobre las ideas que abre el título de un evento”, por qué no lo hizo explícito. A qué exposición se refiere, de cuál institución y de cuál museo habla, quién es la dupla de artistas de ese proyecto. A estas alturas, intentar proyectar una crítica institucional desde el ocultamiento, más que un acto fallido, representa un acto pueril. Contradictorio, además, pues la institución en donde ella trabaja según lo informa su semblanza (un museo de arte contemporáneo arraigado en una institución pública y laica de nivel superior) alberga una de las muestras más perspicaces sobre la crítica institucional: L’1%, c’est moi, primera exposición monográfica de Andrea Fraser en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) de la UNAM. Precisamente, en un texto que escribí para el número de diciembre de La Tempestad, subrayé la inserción áspera e irreverente de esta muestra en el conjunto de relaciones que dan forma al MUAC como institución pública, universitaria y autónoma, pues L’1%, c’est moi expone al museo como un espacio de contradicción efervescente, que lo mismo alberga proyectos de una radicalidad político-artística que exhibiciones de artistas del mainstream del arte global, muestras de artistas emergentes y rescates en las genealogías del arte contemporáneo en nuestro país.

Ahora bien, la gravedad del texto de Millán se acentúa más cuando ofrece un repertorio de ejemplos de títulos de exposiciones que “aspira” a ser irónico. Sus explicaciones sobre los boys scouts, el Renacimiento, la escuela activa, el archivo, entre otros conceptos, son directamente proporcionales a esa escritura fatua, adjetivo que define cualquier diccionario de uso de nuestra lengua como algo “lleno de presunción o vanidad infundada y ridícula”. Por textos como éste, que pueden ser viralizados debido al contagio sobre un profundo malestar en el arte contemporáneo (pues insisto, reflexionar de manera crítica sobre los títulos de las exposiciones sí es indispensable), cada vez gana más terreno una crítica fascista y retrógrada como la que divulgan Lésper y González Rosas, y a la que se adhieren lectores fervientes. Estoy a favor del debate en el arte contemporáneo, pero no de ese fluir seudo-irreverente, seudo-crítico y seudo-irónico. Una escritura como la de “Contraseña: el título como código” sólo puede conducir (a) y reproducir un mal debate en el arte contemporáneo.

Natalia Millán, “Contraseña: el título como código”, Blog de Critica, 2016.

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Iván Ruiz es investigador, en el área de arte contemporáneo, del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM. Ensayista y curador.