Música

Riot Grrrl: la memoria de lo efímero


2013 es un año que sin duda ha permitido una revaloración total del movimiento riot grrrl. Razones hay muchas, quizás la principal sea la presentación de un documental llamado “The punk singer” que de la mano de su directora Siri Anderson explora la vida de Kathleen Hanna, la quintessential riot grrrl y su vida, sus grupos, su legado y el estado actual en que se encuentra su historia personal. 

A la par de asistir a la extraordinaria historia de resistencia y amor de la vida de Kathleen, Siri nos brinda una mirada hacia el movimiento riot que comenzó en los 90 cuando un grupo de chicas decidieron que no solo no se callarían más la boca sino que gritarían, patalearían y exigirían su derecho de nacimiento a ser valoradas y hacer sentir su voz dentro de los círculos culturales y sociales en los que la voz del hombre predominaba y, en muchos casos, oprimía.

 

Esa voz tomó muchas ramificaciones. Algunas decidieron gritarlo literalmente mientras formaban diversos grupos musicales, otras se dedicaron a escribir historias que reunieron en zines y, en general, se apropiaron de los recursos que tuvieron a mano para contar sus historias. Sin embargo, la colectividad de todo este tour de force se vio, si no frenada, sí disminuida al finalizar los 90.

Las razones son varias y no cabe aquí ahondar en ellas. Lo que sin duda representó la mayor pérdida fue que esos incontables y honrosos esfuerzos se diluyeron entre las manos de sus autoras y el pequeño gran público que los compartió en su momento. Es hasta 2013 que el gran colectivo se ve reunido en un solo documento compilado con cuidado, respeto y amor.

 

La editorial Feminist Press es la encargada de publicar un libro (editado por Lisa Darms, reconocida riot grrrl) mismo que reúne por primera vez todo el trabajo de miles de chicas en una antología de poder avasallador, cuyas entrañas revelan un secreto a voces: el empoderamiento femenino pervive y no puede, no debe olvidarse por ningún motivo. Reuniendo trabajos que hablan de moda, música, literatura y otros terrenos del arte y la vida, ‘The Riot Grrrl Collection‘ representa la oportunidad que el mundo tiene de observar de primera mano los zines, los flyers, los cassettes que fueron responsables de incendiar la conciencia individual y colectiva de las mujeres que propulsaron la tercera ola del feminismo.

Su carácter DIY y su distribución pequeña a través del word of mouth y el mano a mano habían impedido hasta ahora que estos artefactos superaran su condición efímera. Para fortuna de la memoria colectiva, la archivista Lisa Darms hizo un extraordinario trabajo contactando a un gran número de participantes originales del movimiento para impedir que el legado se esfumara a través del tiempo. Darms propone aquí una cuidadosa selección de piezas a partir de su trabajo como encargada del archivo de la biblioteca Fales de la Universidad de Nueva York, misma que alberga la mayor cantidad de documentos sobre el tema.

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Mediante un ensayo de Johanna Fateman, creadora del fundamental zineArtaud Mania” y cofundadora de Le Tigre con Kathleen Hanna, el lector puede introducirse sin problema al arriesgado y conmovedor trabajo de las chicas que con su esfuerzo personal y colectivo supieron encaminar su furia y encono hacia lugares donde pudiera servir para algo, a través de escritos que provocaron empatía y construyeron una pequeña pero sólida y fuerte comunidad de colegas cuyos pensamientos e ideas siguen siendo relevantes para un mundo que no ha comprendido enteramente la valiosa lección.

Que este trabajo siga siendo vistoso y apreciado es un deber de la sociedad libre en la que nos preciamos de vivir. La nostalgia no cabe. El riot grrrlism es más vigente y necesario que nunca.