Arte

Revista Caín


Por Emmanuel Boldo / @emanuelboldo

La primera vez que tuve a Caín entre mis manos, fue en una de las Sesiones de azotea. Ésta son organizadas por el Área de Experimentación Social del Gobierno de la Ciudad de México, mejor conocido como Laboratorio para la ciudad. Este evento sucedió como parte del marco del Abierto mexicano de diseño. En ese primer encuentro no supe cómo categorizar a esta publicación, ¿es un ejercicio periodístico?, ¿es un fanzine sobre exposiciones artísticas?…

Actualmente nos enfrentamos a un sinnúmero de exposiciones y ferias de arte contemporáneo, la oferta artística en la ciudad de México, no es el tema de discusión aquí. Por otro lado, existe una creciente comunidad intelectual que trabaja por resaltar la relevancia del arte emergente mexicano en el horizonte internacional. La respuesta natural ante un panorama creativo tan amplio debería de ser la crítica, sin embargo, en el país aún se debate acerca de la existencia de la crítica en la escena del arte contemporáneo. Aún así existen medios digitales como la revista Vice o el sitio 7Boom que se han tomado la libertad de realizar artículos que expresan su visión sobre las ferias de arte contemporáneo. En estos casos particulares, —por poner un ejemplo— estos medios han hecho comparaciones de las ferias con prácticas de publicidad e incluso invitan a los artistas a abandonar su formación y tirar las obras a la basura. Como si esa fuera una cara de la realidad. Este tipo de discursos se ven opacados por nulo conocimiento de quienes se toman el papel de críticos.

Caín, es una publicación bimestral que agrupa textos sobre exposiciones artísticas en la ciudad de México, editada por Óscar Benassini, responsable también de la revista La Tempestad y el diario y revista de diseño Folio. Caín no pretende ser un fetiche del life and style, su naturaleza es gratuita y no se podría definir sólo como un compendio de reseñas sobre exposiciones recientes. Es más que eso. En la tercera edición de Caín, los colaboradores de la publicación, comparten con el lector, fantasías neoliberales a la sombra del “nuevo Polanco”, desmitifican a Avelina Lésper y el curador Daniel Garza Usagabia hace una revisión a las dinámicas de compra y venta de las ferias artísticas a través de su texto sobre la exposición Sector ACMA en Centro Cultural Border.

Caín plantea muchas preguntas, entre ellas: ¿estamos ante un ejercicio de reflexión o sólo es capricho editorial?