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The Rapid Packing Container


Por Victor Méndez / @vichoamino

 

 

El embalaje y el envase siempre han sido temas de gran debate y ha venido en aumento en los últimos años. Si es reutilizable o es dañino para el medio ambiente; si lleva plástico, vidrio, madera o cartón. Pero la verdadera función del embalaje casi desaparece; muchos diseñadores le han dado un protagonismo innecesario y se han ido por el camino estético. Cada producto determinará como debe responder a su protección y no al revés. La polémica vuelve a surgir, frente a la apuesta de algunas empresas con alternativas altamente sostenibles, este proyecto replantea las actuales estructuras de contención y transportación de productos.

Los estudiantes Henry Wang y Chris Curro de  Albert Nerken School of Engineering en Cooper Union, diseñaron y construyeron un contenedor de cartón que plantea usar menos componentes en su elaboración, ser más fácil de abrir y de transportar y tener un aspecto mucho más interesante. El problema comenzó cuando se percataron de la grave situación que hay entorno a las cajas estándar, al menos en Estados Unidos: el negocio de los contenedores de cartón está dominado por ciertos sectores, los tiempos de armado y empacado son lentos, y el diseño está pensado para desecharse y convertirse en basura. Una de las soluciones sería recuperar el cartón y reciclarlo, pero sólo el 37% del material utilizado para fabricar nuevos contenedores proviene del reciclaje.

The Rapid Packing Container soluciona desde distintas perspectivas los problemas previamente planteados. Por un lado se utiliza entre un 15 y un 20% menos de cartón, sin perder su fuerza máxima para mantener algún producto –se hizo un rediseño en su composición física, reforzando la parte inferior-. Además es mucho más fácil de plegar, el proceso de armado depende de una plantilla que guía las paredes y de una cinta adhesiva ya incorporada a la caja. Cuando se quiere abrir, en lugar de cortar la cinta, se pulsa una pestaña de la parte superior y la caja se extiende por completo. Y un punto extra, es doble vista, si alguna cara esta etiquetada o sucia, se puede utilizar su interior.

Y por otro lado, como Wang y Curro apuntan, el contenedor de rápido empaque busca ser la caja de cartón para el siglo XXI. Representaría un cambio sustancial en la manera en que las grandes empresas o industrias transportan sus productos, y le daría al usuario una experiencia y una verdadera posibilidad de reutilizarla.

Sin embargo la solución no parece  ser integral, queda en el aire el cómo será transportado y su comportamiento con otras cajas. En fin, la posibilidad de poder comercializarse no parece cercana, tendría que pasar por distintas pruebas y normativas que avalen las mejoras; pero sin dudarlo, es un proyecto que presenta un enorme potencial y que genera un pensamiento de diseño.