Arte

Opinión | XIV SITAC: Arte inmediato


Por Paola Eguiluz | Febrero, 2019

Un zumbido, un prolongado e intenso zumbido sirve de telón para la catorceava edición del Simposio Internacional de Teoría sobre Arte Contemporáneo (SITAC). El video del artista y curador Willy Kautz (São Paulo, 1973) en el que se apropia de la pintura Angelus Novus de Paul Klee, de la que a su vez Walter Bejamin hizo referencia, nos muestra al ángel de la historia como un insecto que se niega a desaparecer y revolotea perseverantemente por toda la pantalla.

Bajo el título De qué hablamos cuando hablamos de arte. Discursos del arte, discursos del mundo y dirigido por João Fernandes (Portugal, 1964), el SITAC sucedió a lo largo de tres días en el Museo Nacional de Antropología, en el que se dieron cita una veintena de especialistas de distintas disciplinas para reflexionar en torno a la pregunta que da nombre al simposio. Una interrogante surgida de las preocupaciones que Fernandes tiene sobre su práctica curatorial y museística, así como de nuestros tiempos en general.

En un presente en el que se produce y circula una cuantiosa cantidad de información, cada vez resulta más difícil detenernos a analizar y filtrar el sinfín de estímulos que recibimos. El campo artístico no es la excepción, la proliferación de exposiciones, proyectos, eventos artísticos, ferias y publicaciones dejan poco espacio para reflexionar sobre nuestro consumo. De esta inquietud surge la premisa de Fernandes: “cuanto más se habla de arte, menos lugar parece existir sobre un discurso del arte y sobre el arte”.

Alrededor de los tres ejes Filosofía e historia en el discurso contemporáneo de la crítica, Museos y anestesia social y Los referentes y las referencias, se desarrollaron ideas, supuestos, acciones y participaciones performáticas para intentar responder lo que sabemos es imposible definir. Sin embargo, ante la “pregunta básica, inclusiva, llena de candidez y sinceridad” —como la definió Mariana Botey (México, 1969)—, se abren posibilidades interesantes para replantear nuestra manera de habitar el campo del arte, de confrontar las obras, sus economías y la globalización.

Para Botey, el arte parece ser ahora un asunto de agentes secretos cuyas confidencias gremiales cayeron en manos equivocadas. Curadores en el papel de policía política y funcionarios de la historia oficial que gestionan “los crímenes cometidos contra la historicidad del arte como la violencia sistémica hacia las mujeres, víctimas de las vanguardias”.

Por otro lado, con la intención de dialogar con las participaciones previas y los ejes que atravesaron el SITAC, la investigadora señala que hoy en día parece que lo único importante de una obra es el título. Atravesamos por una especie de Twitter Art, donde la habilidad de comunicar una idea limitándose a cierta cantidad de caracteres es aplaudida y premiada con likes.

Más allá de la creatividad o irreverencia, la realidad es que —nos guste o no— las reflexiones se ubican hoy en los espacios digitales. De igual manera, se hace un hincapié en la importancia de no perder de vista la potencia que el arte tiene en el espacio público, “no somos iguales a los demás, el mundo del arte es un espacio de poder y privilegio”, afirmó Botey.

Pensar cómo la tecnología ha determinado la manera en que dialogamos con los otros a través de la pantalla fue uno de los temas en la participación de la artista Coco Fusco (NY, 1960). El espacio virtual que llevamos a todos lados con nosotros, además de un sistema de control que arroja datos sobre el quién, qué, dónde, cuándo, cuánto de nuestras actividades, es el medio por el que los curadores acceden a las producciones de los artistas. La visita de estudio es antecedida y, en ocasiones, reemplazada por la cuenta de Instagram o sitio web del artista. Sin duda, la medialidad conduce la visibilidad y consumo de contenidos artísticos.

Retomo el estado de excepción al que se refiere Mariana Botey para mencionar la acción extraoficial Nueva colección prehispánica de danza aérea, de Circe Irasema (México, 1987), emplazada en la explanada exterior del Museo Nacional de Antropología y que ejemplifica algunos momentos y reflexiones que tuvieron lugar en el SITAC.

Con globos como soporte, Irasema replica en serigrafía algunas piezas prehispánicas de la colección del museo y las inserta en el espacio público para cambiar la forma de visualizar y percibir los objetos, alejándolos del carácter solemne y patrimonial. Como referencia a las estrategias del comercio informal de la zona, la artista interviene momentáneamente la fachada del museo con unos toques de color pastel. Aún cuando la acción permaneció pocos minutos —interrumpida por personal de seguridad del museo—, se diseminó gracias al registro fotográfico y las historias vía Instagram.

“Fue muy divertido para mí, nunca había hecho algo así. Sin duda pienso que el arte a veces debe ser algo intrépido más no estúpido. Espero haber hecho de su día algo diferente, y que pese a sus labores intelectuales hayan tenido el tiempo y la disposición de colaborar”, se lee en la cuenta de Instagram de la artista.

Si bien este gesto que algunos presenciamos antes de entrar al simposio podría quedar como anécdota, es el elemento que aglutina e intensifica lo que João Fernandes mencionó en la inauguración: “la mejor manera cuando hablamos de arte es empezar por presentar una obra de arte”.

En palabras de Dora García (España, 1965) durante su conversación: “el arte es el lugar de lo no normativo, de aquello que no podría encontrar acogida en ningún otro sitio, de aquello que en otros territorios sería rechazado por poco serio, por poco documentado, por injustificable, por gratuito, por superfluo, por demasiado personal, por extraño, por fantasmagórico, por inadecuado, por marginal, por peligroso, por raro, por incompresible, por subversivo, por extravagante, por molesto, por vergonzoso…”, tal como sucedió en la entrada del museo, para incitar a aprovechar los exenciones que el arte abre.

Una fotografía del poeta y crítico francés Charles Baudelaire, imágenes de Mickey Mouse y la canción Lazarus de David Bowie acompañan la espectativa por contenidos más urgentes al contexto, por una restructuración a los modelos curatoriales donde tenga lugar el ejercicio radical de la libertad y finalmente, apelar por una intervención crítica a los circuitos ideológicos.

El SITAC deja la puerta abierta para el detenimiento, para escuchar el Angelus Novus e interrogarlo mientras siga zumbando…

Foto: Nueva colección prehispánica de danza aérea, de Circe Irasema en colaboración con Satélite | Instagram: @satelite______o Repost: @rubeneitor