Otras disciplinas

Opinión | Vivir en la ciudad: Tendencias 2015


Por Victor Méndez / @vichoamino | Marzo, 2015

Unas semanas atrás la revista Fast Company, en asociación con la empresa de diseño Frog, reveló en su portal web un listado de tendencias acerca de cómo el diseño ha cambiado la manera en que nos comunicamos con las ciudades y cómo ha evolucionado el modo de vivir en ellas.

Aún cuando pensamos que las ciudades contemporáneas lo tienen todo, es muy probable que los lugares en el futuro sean completamente diferentes a como son hoy en día. Pero algo es cierto, las ciudades crecen y aún así no logran cubrir las necesidades para el 2050, el 70% de la población en el mundo estará en la urbe.

Se consultó a un grupo de expertos entre diseñadores, arquitectos y urbanistas para determinar cómo se verá la vida en las ciudades en todos los aspectos —comercio, alimentación, vivienda, transporte— y esto fue parte de lo que dijeron.

Primeramente, gracias a que las nuevas generaciones se han acostumbrado a compartir la economía, es muy probable que la vivienda se comporte de una manera similar. El planteamiento es una casa cooperativa en la que las personas pueden alquilar o comprar un espacio compuesto de un dormitorio y un baño privado, el resto de las instalaciones serán comunitarias. En este caso la familia podría sufrir cambios importantes, basados en las actividades compartidas, sin embargo, las viviendas siguen perdiendo espacio y se hacen más pequeñas.

Por tanto, al compactarse y contar sólo con lo necesario dentro del hogar, la población buscará espacios más amplios para socializar. Los restaurantes, por ejemplo, sufrirán de un rediseño y podrán funcionar también como salones de esparcimiento. El diseño, entonces, será más efímero.

Desde hace tiempo los espacios de trabajo ya no cubren las necesidades de los trabajadores. Los cubículos son del pasado y se espera que el diseño de la nueva oficina responda más a un lugar cómodo, teniendo más sofás, más estaciones de café, y que posibilite el trabajar de pie en ciertos momentos, dar alternativas al escritorio convencional y ofrecer un verdadero cambio en pro de la productividad. El valor de una oficina no recae en la mesa y en la silla, sino en la conexión con los miembros del equipo de trabajo, porque en la actualidad cualquier espacio puede ser usado para laborar.

Al mismo tiempo que las viviendas evolucionan, también los comercios y tiendas. Por un lado, las grandes tiendas podrán ocupar espacios en zonas donde normalmente no están presentes. Y por otro, las compras se harán desde el hogar, incluso los aparatos inteligentes podrán hacer la lista de lo que hace falta por sí mismos.

La salud humana y la calidad de vida son otros aspectos que se verán afectados por este cambio. En el futuro habrán más farmacias y su servicio será más amigable con los usuarios, las grandes clínicas darán consultas sin previas citas. En cuanto al diseño mismo, cada vez se verán más proyectos donde se diseña indumentaria médica: llegó el momento de reconocer que el diseño en estos casos impacta tanto a la salud humana como a la ecológica.

Finalmente, el cambio más urgente es el de la infraestructura. Nuestro país tiene problemas importantes en este rubro: baches y carreteras mal planeadas son sólo el comienzo. La sincronización de los semáforos podrían contribuir a que la vida en la ciudad sea más placentera. Las aplicaciones móviles han permitido explorar nuevas formas de transportarse dentro de la zona urbana y ofrecen alternativas para dejar de usar el automóvil.

Sin duda, la vida en la ciudad cada vez se torna complicada. Millones de personas con diferentes puntos de vista y criterios, compartiendo un mismo espacio y servicios, puede ser peligroso. Por eso, estas estrategias se adaptan a las nuevas formas de vivir: las familias y la sociedad han cambiado, por consiguiente todo lo que la envuelve también debe evolucionar.

Ahora habrá que analizar cuáles tendencias son más urgentes para México y de qué manera se introducen en la metrópoli.

Foto: Fastcodesign.