Arte

Opinión | Taller de Innovación y Diseño, de Atelier Arsº


Por Andrea García Cuevas / @androclesgc | Mayo, 2015

En el Taller de Innovación y Diseño (TID) de Atelier Ars se pone de manifiesto la apropiación de elementos arquitectónicos externos y su interpretación de acuerdo a los requerimientos de un contexto en específico. El despacho mexicano, integrado por Alejandro Guerrero y Andrea Soto, tomó como base los tradicionales hórreos ibéricos para definir la arquitectura de un taller que se encuentra anexo al Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Oriente (ITESO) en Guadalajara.

Más allá de basarse en la inspiración, Atelier Ars comprendió las virtudes de ciertas estructuras que en diferentes zonas de Europa —principalmente en España y Portugal— son utilizadas como graneros. El hórreo es una construcción de antaño que generalmente es destinada a almacenar y conservar alimentos. Aunque existen diferentes tipologías, generalmente son construidas en madera para favorecer la ventilación y evitar la propagación de la humedad. Y en la mayoría de las casos su única planta se sostiene sobre pilares de piedra.

Tomando en cuenta estas características, Guerrero y Soto destacaron el sistema de ventilación, casi natural, ofrecido por la disposición de la madera a manera de rejillas. Así, tradujeron un concepto arquitectónico, destinado para una actividad específico, en un espacio que responde a las necesidades de su función. Para el TID, los arquitectos diseñaron la fachada como una serie de persianas horizontales, formada por la superposición de maderas que se pueden abrir para permitir el libre flujo de aire. El objetivo es ventilar el taller mientras los estudiantes trabajan con materiales que pueden ser dañinos o molestos.

A diferencia del hórreo, los propósitos del TID no solicitaban una altura específica, por lo que descansa a nivel de piso. Sin embargo, un puente lo comunica con el anexo del ITESO, facilitando la entrada y salida de los alumnos por diferentes accesos. El techo, por tu parte, está formado por paneles de plástico traslúcido que permiten la entrada de luz natural durante el día.

El Taller está sostenido por una estructura de vigas de metal, mientras que la planta baja está enmarcada por diferentes puertas que también favorecen la iluminación y ventilación. Además, la planta alta contiene una sección articulada que puede desplegarse para ampliar el horizonte del espacio.

Otro de los aspectos característicos del TID es que se trata de una construcción desmontable. La razón: el anexo cuenta con la certificación LEED —que lo califica como un edificio sustentable. De esta forma, se puede armar y desarmar cuando se requiera al tiempo que posibilita su montaje en una zona diferente.

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Foto: arch daily.