Arte

Opinión | Pensar la crítica de arte


Por Sandra Sánchez / @phiopsia | Octubre, 2014

¿Por qué hacer una relatoría sobre una conferencia de crítica de arte? Hay dos formas de aproximarse al conocimiento: la repetición humanista de aquello que se aprende, “dos por dos es igual a cuatro” y la narrativa como trampolín, el texto como pretexto para seguir pensando. Opto por la segunda. Más allá de realizar un análisis sobre la conferencia, un diagnóstico sobre la situación de la crítica de arte (de lo cual soy incapaz), enumeraré algunos puntos temáticos que pueden permitirnos pensar la situación de la crítica y la historia del arte en relación a un contexto global. Todo ello, a partir de la conferencia Thoughts on the Globalization of Art History, Theory and Criticism dictada por James Elkins en el MUAC.

01— Razones por las que es importante hablar de crítica de arte, según Elkins.

Nadie sabe cómo enseñarla.

Nadie sabe cuál es la relevancia de su historia.

Hay mucha crítica que no critica nada.

Tiene muy poca influencia en el mercado.

Se practica en todo el mundo pero muy poca gente la lee: nadie sabe cómo definirla.

2— El juicio y la crítica de arte.

En el libro The State of Art Criticism, Elkins pregunta a los críticos ¿qué ha pasado con el juicio en la crítica de arte? Aquí algunas respuestas:

James Panero (New Criterion): el juicio se perdió con el posestructuralismo, el pluralismo, etc.

Ariella Budick (Newsday): el juicio es un adorno, un lujo para los que trabajan crítica de arte.

Rosalind Krauss: la crítica se convirtió en un “método”; i.e. la interrogación por sí misma.

Borys Groys: el juicio se ha vuelto “fenomenológico”.

(A la mayoría de los encuestados para el libro, no les importa la pregunta).

3— La relación entre crítica de arte e historia del arte.

La crítica de arte y la historia del arte no son lo mismo. Por un lado, la historia se basa en métodos y formas institucionales (iconografía, semiótica, historia social del arte, historiografía, análisis estilístico), o se identifica como una narrativa sobre lo sucedido con el arte en occidente. La crítica de arte trabaja con el presente, con lo que está sucediendo día a día.

4— La historia local y el contexto global.

Si la crítica se ejerce desde el presente, es relevante para el crítico de arte conocer su historia. No sólo la historia de su propia disciplina, también la historia de los problemas locales que atraviesan a las obras que se problematizan, se reseñan y se interpretan. Este conocimiento de lo local abre la problemática sobre cómo hablar globalmente de las obras que suceden en contextos locales.

¿Por qué leer a Rancière en México? ¿Bajo qué narrativas identificamos los fenómenos locales? Elkins dice que a un profesional del arte lo contratan por saber la narrativa occidental del arte, no por su conocimiento de los conceptos críticos no occidentales.

5— Lo contemporáneo, la globalización y la crítica de arte.

Finalmente se puso sobre la mesa el concepto mismo de lo contemporáneo, con el cual calificamos al arte actual. Sin embargo, “contemporáneo” no significa lo mismo en todo el mundo. La globalización es lo que hay, es una puerta de entrada y salida, para los discursos aceptados y para los discursos locales. Internet es una de sus máximas herramientas. Los blogs, las páginas de arte, las revistas, todos tienen un lugar. La pregunta se centra en no sólo en la definición de la crítica, sino en su propia constitución y en quién la hace. Si cualquiera puede dar su opinión, ¿cómo se genera regulación? Una torre de babel o un panóptico.