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Opinión | La nueva imagen de Google


Por Fabritzia Peredo | Septiembre, 2015

La semana pasada Google anunció su nueva identidad de marca. Desde sus inicios, la imagen corporativa se ha mostrado sencilla y limpia, denotando en sus colores la parte didáctica y amigable que caracteriza a la compañía. De 1998 (año en que se creó el primer logotipo) a la fecha, Google ha realizado sólo algunos cambios sutiles en su imagen, podríamos decir que a la par con la versatilidad del mundo de la tecnología y las comunicaciones. Esta vez me parece que se ha tardado un poco, ya que el empleo de la información mediante el uso de diversos dispositivos y las múltiples formas de interacción entre ellos son temas que ya llevan, de menos, un par de años en boga, aunque realmente en este punto yo destacaría la importancia de la constante renovación en sus productos y servicios. Dado el mundo tan vasto de herramientas útiles que nos ha ofrecido para nuestra vida diaria, dejaría entonces en segundo término el ligero rezago del refresh de su marca.

Pero he aquí por fin el nuevo concepto: la tipografía sin serifas, los puntos dinámicos para momentos de transición y la “G” multicolor para versiones compactas son hoy el resultado de esta metamorfosis. No quisiera ahondar demasiado en las cualidades técnicas o estéticas del diseño ya que, en primer lugar, no considero tener la suficiente experiencia para realizar un profundo análisis crítico, y en segunda instancia, quisiera evitar caer en favoritismos sólo por ser una marca mundialmente reconocida. Abordando el tema de forma superficial, me parece un cambio acertado, conserva la simpleza y la universalidad necesaria y, aunque puede parecer un tanto infantil, no resulta molesto (esto último es un poco subjetivo si tomamos en cuenta mi fanatismo por los doodles animados).

A pesar de que esta noticia ha dado la vuelta al mundo e internet ya alberga miles de opiniones sobre amar u odiar el nuevo concepto, Google es más que esto. En algún punto de su trayectoria, la empresa publicó un decálogo sobre su filosofía y en éste se citan dos puntos muy semejantes y sumamente determinantes: “Es mejor centrarse en una cosa y hacerla muy, muy bien” y “Excelente no es suficientemente bueno”. Es, sin duda, una empresa pionera en su ramo y pese a ello, la constante innovación la ha mantenido imperante, inmortal. La experiencia de uso no se ha limitado y actualmente podemos utilizar el teclado, la voz y el tacto desde casi cualquier lugar del planeta. Se ha vuelto indispensable para muchos, tanto en la vida laboral como personal. Marca tendencias y se prepara para el futuro. Así que, si bien es un tema que nos confiere, sugiero no concentrarnos en la punta del iceberg, el diseño es sólo una fracción de este gran esfuerzo.

Foto: Enter