Arte

Opinión | Kinetic Haze


Por Andrea García Cuevas / @androsclesgc | Septiembre, 2014

La atención en la arquitectura interactiva se ha incrementado en los últimos años. Hasta ahora la posibilidad de transformar espacios desde las propias dinámicas cotidianas se ha proyectado a través de la autoconstrucción, como un ejercicio que permite involucrarse —por necesidad o por gusto—en el diseño y construcción de proyectos arquitectónicos. Aunque su aplicación es cada vez más común, sus alcances aún están por verse. Mientras tanto, en los programas de investigación la tecnología propone nuevas rutas.

Así como lo hizo con las bases del Hazlo tú mismo (DIY), la arquitectura ha encontrado en las diferentes técnicas del diseño herramientas para explorar las posibilidades y los límites de su disciplina, dejando entrever su estrecha relación como prácticas creativas. El lenguaje y los principios del diseño digital también han permitido el modelado y el desarrollo de proyectos que, aunque experimentales, sugieren nuevas formas para entender y crear espacios arquitectónicos.

La Architectural Association Visiting School en Atenas, como parte de su programa anual de investigación, recientemente presentó un proyecto que desafía los estados rígidos y estáticos de los ambientes construidos. Similar al proyecto Geometrías Traducidas —al menos en los que se refiere al concepto—, la propuesta se aventura por una arquitectura capaz de transformar su estado original e interactuar con las personas.

Kinetic Haze es un pabellón diseñado a través de técnicas de script, fabricación digital e instalación a gran escala. El uso de estas tecnologías permitió la aplicación de patrones de diseño interactivos que responden al movimiento en tiempo real. Así, la energía cinética de la estructura se activa al entrar en contacto con el usuario.

La instalación montada alcanza 2.5 metros de altura, 1.2 metros de ancho y 4.5 metros de largo. Está hecha con cuerdas elásticas y cables con sensores de movimientos, ambos sujetados a un marco de madera flexible. El ensamble de los materiales forma una especie de organismo con tejidos nerviosos expuestos. ¿Cómo funciona? Cuando un usuario ingresa los sensores, se activan inmediatamente provocando que la red comience a modificarse y moverse en diferentes direcciones. Si un segundo usuario se involucra, Kinetic Haze adquiere un estado hostil y bloquea las diferentes entradas invitando a ambos usuarios a generar un juego de interacción hasta encontrar una salida. Además, un sistema de luces altera la percepción del espacio.

Kinetic Haz es un prototipo en estado de investigación. En el siguiente video puedes observar su funcionamiento: