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Opinión | IKEA y sus catálogos “falsos”


Por Victor Méndez / @vichoamino | Marzo, 2015

En 2012 se informó que el 25% de los productos que se muestran en los catálogos de la página web de IKEA, la compañía sueca líder en la industria mueblera y decoración del hogar, son imágenes creadas por computadora gracias a la aplicación Computer Generated Imagery (CGI), es decir a través de gráficos en 3D.

Nos sorprendió enterarnos de esto, pero luego de 8 años de valerse de esta herramienta digital para enriquecer los servicios que ofrece, el porcentaje ha incrementado y el 75% del catálogo de IKEA en la actualidad es sólo una imagen creada y manipulada: tres de cada cuatro objetos son falsos. ¿Por qué se hace esto? ¿No compromete a la empresa misma? Analicemos.

La CGSociety, la más grande organización de apoyo al trabajo de artistas digitales en todo el mundo y responsable del polémico proyecto, reveló en meses pasados que todos los muebles y accesorios, incluso, las habitaciones como sets, están trabajadas de tal manera que hacen que la realidad sea cuestionada, dando como resultado un catálogo lleno de detalles. Es como crear los muebles pero en escala digital.

IKEA se defiende de una manera condescendiente. La compañía afirma que esta transición, de lo material a lo digital, sucede en un enfoque interdisciplinario donde todos ganan. Los artistas gráficos aprenden de la fotografía en estudio, y los fotógrafos aprenden del renderizado de imágenes en 3D, apoyados de las fortalezas en cada área. Por ejemplo, el conocimiento que los fotógrafos profesionales tienen acerca de la luz es totalmente transferible al lenguaje 3D.

Este trabajo de conjunto busca mantener esa sensación real que ofrece una fotografía, pero con una mayor calidad.

Martin Enthed, administrador en el departamento de comunicación de IKEA, menciona que la compañía sufrió de una evolución interesante, del uso de fotografía tradicional al CG, y que esta transición habla de las herramientas que hoy en día pueden utilizarse. Pero también habla de costos y de procesos.

Desde que un mueble se concibe hasta que se vende, suceden una serie de pasos que no funcionan si no están bien comunicados. Esto busca vender la marca al consumidor. Como cualquier empresa, al crecer se requieren de procesos más simples y baratos. Por ello se pasó de lo tradicional o lo actual. Para hacer una fotografía es necesario tener los muebles, al menos en prototipo, y ya que éstos se construyen en diferentes partes del mundo, es complicado enviarlos para una sesión fotográfica. Es poco sostenible. Las nuevas herramientas eliminan toda esta dificultad.

IKEA tiene en su biblioteca de modelos en 3D alrededor de 25 mil y la resolución es bastante alta -se modelan los hilos de un sofá o las texturas de diferentes materiales-, para que pueda ser capaz de reproducirse en cualquier formato. Se utilizan programas como 3ds Max y V-Ray, que estandarizan los modelos y les dan la calidad suficiente para durar cuatro o cinco años.

Incluso se ha pensado en las necesidades de cada consumidor. Hay un render inspirado en una cocina norteamericana y otro que se inspira en una japonesa; desde aquí mucha gente comenzó a entender las posibilidades reales de utilizar esta tecnología.

Mucha gente piensa que al usar nuevas herramientas para solucionar problemas pueden ser perjudiciales, hay una cierta resistencia al cambio. Pero, según Enthed, se ha logrado cambiar ese pensamiento. Ahora una imagen puede evaluarse no por la técnica que se utiliza, sino si aquella es buena o mala.

En el futuro se buscará modelar aún con más detalle, tal vez a nivel molecular. Pero en el corto plazo se busca desarrollar un renderizado aún más real y encontrar una forma más fácil de modelar productos blandos, como almohadas y edredones.

De todo esto destaco dos cosas: aún cuando se requiere un nivel de especialización avanzado de parte de los integrantes del equipo, no se trata de hacer modelos y conocer los diferentes programas, se requiere de otras características para establecer una verdadera comunicación entre el producto y los usuarios.

Y que el uso excesivo de estas herramientas está rebasando nuestros conceptos de diseño y lo que verdaderamente es. El no contar con un producto real puede beneficiar económicamente a una compañía, no así a un diseñador. Entiendo por qué IKEA utiliza el renderizado para comunicar sus productos, y creo que ha funcionado perfectamente, pero no apoyo el uso excesivo, desmedido, de esta herramienta para representar todo. Hay formas mucho más interesantes.

Ustedes, ¿qué opinan?

Foto: IKEA01