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Opinión | El nuevo logo de Instagram


Por Fabritzia Peredo | Mayo, 2016

Hace unos días, Instagram anunció el nuevo diseño de su logo tras 5 años desde su última actualización, el cual toma algunos elementos del diseño anterior y lo transforma radicalmente en una silueta de cámara fotográfica sobre un fondo gradiente lleno de color. También Layout, Boomerang y Hyperlapse, apps de la misma familia, se unieron a esta metamorfosis. En cuanto al contenido, si bien la navegación no cambia, se le ha dado un mayor enfoque a las imágenes y videos con la reducción del tamaño de los iconos y el cambio de color de algunas barras.

Aunque es un diseño limpio y minimalista que aparentemente sigue un curso paralelo a su evolución, en otras redes sociales se ha desatado una serie de opiniones negativas y sarcásticas. El fin de semana por ejemplo, vi en mi timeline un meme de “lady cajero” tapando el logo con su suéter y un gif de un niño eligiendo en su computadora uno de estos fondos gradientes horribles que muchos de nosotros utilizábamos en los noventa para nuestras presentaciones escolares. Siempre me sacan una carcajada este tipo de cosas.

Acertado o no, el diseño no está afectando la naturaleza de su contenido, lo que me hace recordar el reciente cambio del logo de Uber. Fue un caso similar: después de 4 años decidieron modificar el antiguo logo negro con blanco y una U al centro por uno totalmente diferente, al que se añadieron patrones que simulan átomos y una figura que resulta algo confusa. Detrás de ello, existe todo un proceso creativo de investigación que identifica la cultura de cada país, su arquitectura, la gente y otros elementos característicos para definir un color personalizado en los lugares en que esta compañía opera. Sin embargo, también hubo gran cantidad de opiniones nada favorables en términos visuales. Un dato curioso es que uno de los diseñadores a cargo del nuevo logo de Instagram también fue el responsable del rediseño de Uber: Robert Padbury.

Pero aquí viene lo intrigante, ¿la limitada aceptación del público sobre el rediseño ha afectado la esencia de la aplicación o su experiencia de uso? No, en absoluto. En ambos casos y en muchos otros, el éxito de las marcas reside en su función y el valor que le otorga al usuario y a la vez, su posicionamiento es tal que podrían hacer con su identidad gráfica un comino. Lo anterior me hace pensar que el diseño es determinante en el lanzamiento de una marca, pero cuando ésta ha alcanzado su prosperidad y se encuentra en un estado de confort y total aceptación, la evolución visual de la misma pasa a un segundo término. Tal vez me equivoque, pero el patrón ha sido repetido ya en varias ocasiones.

Desde luego hay un análisis de fondo que justifica el cambio. El director del departamento de diseño de Instagram, Ian Spalter, sometió al personal de la compañía a dibujar el logo de memoria en 5 segundos. El resultado fue que sólo 3 de sus componentes fueron los predominantes: el lente de la cámara, el visor y el arcoíris, mismos que debían mantenerse en el nuevo logo. Se cuidó que los trazos no fueran tan abstractos para no omitir la trayectoria de la marca, pero tampoco podían ser tan literales pues no se notaría un verdadero cambio. Se optó entonces por la silueta de una cámara proyectada hacia el futuro. ¿Y por qué sigue sin gustarnos? En mi opinión, le falta fuerza, carece de un elemento icónico que pueda ser reconocido al instante. La selección de colores, aunque representa la pluralidad de los usuarios, cuenta la misma historia, son tantos que no podríamos recordarlos ni hacer de su unidad algo sobresaliente. Pero volvemos a lo mismo, qué más da si cuando abrimos la app podemos pasar horas navegando dentro de su encanto visual. Podríamos perdonarle eso y más.

Imagen: Enter.co