Música

Opinión | Deafheaven: Hermosa brutalidad


Por Pablo Cordero / @sugarskull12 | Octubre, 2014

¿Existe otro estilo dentro de la música popular tan disonante y estructuralmente complejo como el black metal? Este subgénero alcanza un nivel de densidad inusual dentro del mundo del rock, con opresivas atmósferas, gruñidos inhumanos, y una andanada constante de blast beats de batería y guitarras distorsionadas que no ofrecen un respiro al escucha. El concepto mismo de la belleza pareciera ser contrario, o al menos ajeno, a esta música, pero desde inicios de esta década, los californianos Deafheaven han sabido balancear su metralla sonora con un potente sentido melódico que los convierte en una de las bandas más interesantes de la actualidad.

En concierto en el Music Hall of Williamsburg en Nueva York, el 14 de septiembre, Deafheaven es apoyado por dos interesantes bandas canadienses, Indian Handcrafts, dúo de batería y guitarra que ejecutan un estilo intenso y clásico de rock duro con elementos de stoner metal, y los excelentes No Joy, quienes pese a estar alejados del mundo del metal, alcanzan un opresivo hermetismo similar al de la banda titular mediante ruidosas capas de guitarras distorsionadas, que sientan la base para la el onírico murmullo de la cantante Jasamine White-Gluz.

Los elementos sonoros básicos de Deafheaven, black metal de alto octanaje con acordes mayores en la guitarra que se alejan de la disonancia de otras bandas, mezclado con pasajes instrumentales de gran belleza, ya estaban esbozados en su primer demo, grabado en 2010, pero alcanzaron la madurez en su obra maestra Sunbather, uno de los mejores discos del año pasado. En concierto, Sunbather conforma la base de su repertorio, pues tocan el disco de inicio a fin, completando el set con una canción nueva (“From the Kettle Onto the Coil”) y una más de su primer disco, Roads to Judah (“Unrequited”). Lo mismo apalean al público con la intensidad de temas como “Vertigo” que los acarician con interludios melodiosos como “Irresistible”.

«Dream House»

El núcleo creativo exhibe desde su aspecto físico la dualidad que subyace su obra. Kerry McCoy, guitarrista y compositor de la música de la banda, lejos de parecer metalero tiene pinta de tímido nerd, mientras que el cantante George Clarke, apuesto y  vestido totalmente de negro, domina el escenario con una actitud arrogante e imperiosa. Es de destacar tanto su dominio escénico (por momentos dirigía el slam del público con sólo un gesto de sus manos) como su potencia vocal, proyectando sus inhumanos y guturales gruñidos sobre la estridencia de la banda.

Deafheaven confirman ser una gran banda en vivo, manteniendo y amplificando la potencia de sus discos. Será imprescindible verlos cuando visiten la capital mexicana dentro del marco del Corona Capital, el 12 de octubre.