Música

Opinión |Captain Beefheart


Por Pablo Cordero / @sugarskull12 | Noviembre, 2014

En 1969, Captain Beefheart (nombre artístico del californiano Don Van Vliet) asestó un golpe a los cimientos mismos del rock cuyas repercusiones se siguen siguiendo hasta nuestros días al editar su tercer disco, Trout Mask Replica. Bajo la producción de su amigo de la niñez, Frank Zappa, Captain Beefheart & His Magic Band pasó de ser una excéntrica banda de blues a algo mucho más peligroso y difícil de categorizar. A lo largo de 28 canciones que conjuntan la riqueza armónica y rítmica del free jazz con la inmediatez y electricidad del rock, deviniendo un trabajo profundamente influyente que prefigura la aparición, décadas después, de géneros como post-punk, noise-rock y math-rock. Para figuras tan disímiles como el crítico de música Piero Scaruffi y el creador de Los Simpsons, Matt Groening, Trout Mask Replica es el mejor disco en la historia del rock.

Los trabajos creados por la banda, inmediatamente tras la publicación de ese disco, pasaron desapercibidos por el público y la crítica, pese a tratarse de obras de gran riqueza. La aparición de la caja de cuatro cds Sun Zoom Spark: 1970 to 1972 permite revalorar este fértil periodo.

Lick My Decals Off, Baby (1970), primer disco contenido en esta recopilación, es reeditado por primera vez desde 1989, y resulta increíble que un disco tan radical y fascinante haya estado fuera de circulación por tanto tiempo. Heredero directo de Trout Mask Replica, este disco no alcanza la profundidad de aquella obra pero, en cambio, sintetiza y concentra su discurso en andanadas atonales (“I Wanna Find A Woman That’ll Hold My Big Toe Till I Have To Go”), riffs deconstruidos de rock (“Woe-is-uh-Me-Bop”) e impenetrables piezas para guitarra solista (“Peon”, “One Red Rose That I Mean”). La paleta sonora es similar a Trout Mask Replica, con la inspirada adición de la marimba de Art Tripp.

The Spotlight Kid (1972), el siguiente disco de la colección, surge expresamente de la intención de Beefheart de volverse más accesible a fin de conseguir el éxito comercial. El disco es más sencillo y menos interesante que los trabajos precedentes, aunque “I’m Gonna Booglarize You Baby”, “Click Clack” y “Grow Fins” son grandes temas de blues retorcido.

Clear Spot, publicado el mismo año, es un trabajo más balanceado y disfrutable que el disco que le precede. Además de recuperar las afiladas disonancias de trabajos anteriores (sobre todo en la recta final del disco, con “Big Eyed Beans from Venus” y “Golden Birdies”), el acercamiento de Beefheart al pop deviene joyas como “Too Much Time” (soul estilo Memphis, con metales y coros femeninos) y “My Head Is My Only House Unless it Rains” (suave jazz-pop con brillantes guitarras). El mejor tema del disco, y una de las canciones más bellas de Beefheart, es “Her Eyes are a Blue Million Miles”, balada con guitarras desorientadoras y apasionadas.

El paquete es completado por un cuarto disco con temas inéditos y valiosas tomas alternas. Sun Zoom Spark es un excelente trabajo recopilatorio que permite redescubrir un periodo poco conocido en la obra de uno de los genios auténticos que ha dado el rock.