Música

Opinión | Brian Eno: Mirando hacia atrás


Por Pablo Cordero / @sugarskull12 | Diciembre, 2014

El 2014 no fue un mal año para el icónico productor, teórico y anti-músico (como él mismo se hace llamar) Brian Eno, ya que publicó dos discos en colaboración con Karl Hyde (el respetable Someday World y el excelente High Life) que demuestran que, a sus 66 años, Eno se niega a dormirse en sus laureles y sigue buscando nuevas rutas para su expresión artística.

En los últimos meses del año que termina, el ícono británico se ha dedicado a reeditar diversas grabaciones viejas, algunas de las cuales nunca habían sido editadas oficialmente. Eno es famoso por haber grabado y desechado cientos de horas de música a lo largo de su carrera, y considerando lo poco propenso que es a revisitar sus obras anteriores, esta serie de reediciones ofrece una rara oportunidad para reevaluar algo de su material antiguo.

Live in Paris 28.05.1975 es un documento de la gira europea de Eno al lado de uno de sus colaboradores más cercanos, el guitarrista de King Crimson, Robert Fripp. Este triple CD captura el concierto de Fripp & Eno en el Olympia parisino, en el cual tocaron la totalidad de sus dos discos colaborativos (No Pussyfooting, de 1972, e Evening Star, de 1975) junto con muchos temas antes inéditos.

La música ambiental, totalmente instrumental, que tocó la pareja de músicos durante esta gira sorprendió y confundió al público que esperaba escuchar éxitos de Roxy Music y King Crimson, pero a casi cuarenta años de su publicación, estas serenas atmósferas y loops de cinta magnética (inicios de la técnica que Fripp después perfeccionaría bajo el nombre de Frippertronics), coronados por sublimes y elegíacos solos de guitarra, ofrecen un hermoso ejemplo de música ambiental en su estado más puro y sencillo.

Eno también reeditó cuatro discos publicados durante la década de los noventa, Nerve Net (1992), The Shutov Assembly (1992), Neroli (1993), y The Drop (1997), cada uno de los cuales incluye un CD de material inédito. Para cuando grabó estos discos, Eno ya era considerado el padre y máximo exponente de la música ambiental contemporánea, y los últimos tres discos de esta serie, serenos e instrumentales, se insertan de lleno en este género.

Nerve Net es el más interesante de estos trabajos, pues exhibe una faceta del talento de Eno que muchas veces es ignorada: la de cantante y compositor de pop vanguardista. Es necesario decir que Nerve Net no es una obra maestra: algunos de sus arreglos de sintetizadores y cajas de ritmos suenan anticuados a esta altura, y la segunda mitad del disco resulta bastante aburrida, dejando de lado un incandescente solo de guitarra de Fripp en “Distributed Being”. Sin embargo, el material contenido en el CD extra compensa con creces las imperfecciones del disco.

Este segundo CD contiene My Squelchy Life, un disco que Eno grabó en 1991 pero nunca publicó oficialmente (ya hablamos de este trabajo en nuestra lista de grandes discos “enlatados” [http://gastv.mx/13703/]). Pudiendo al fin escuchar este disco de manera oficial, su omisión de la discografía de Eno resulta aún más inexplicable, pues se trata de una excelente colección de temas de pop vanguardista, desde las afiladas aristas de “I Fall Up” y “Tutti Forgetti” hasta la belleza melódica de “The Harness” y “Under”. No sólo es superior a Nerve Net, sino que es el mejor disco que hizo Eno en esa década.

Esta larga serie de reediciones permite apreciar de nuevo distintos puntos en la carrera de Eno, quien probablemente ya se ha olvidado de estas obras en su constante búsqueda de nuevos sonidos.