Arte

Opinión | Anita Brenner. Luz de la modernidad


Por Vera Castillo | Enero, 2020

“Deseo de escribir, deseo de escribir, repetido y repetido“.
Anita Brenner en Avant- Garde & artists in Mexico

Deseo de escribir

Anita Brenner (Aguascalientes, 1905-1974) fue, ante todo, escritora. Antropóloga de formación y periodista de oficio, la vida de la autora de Idols Behind Altars es relevante para la historia de México no solo por su contribución en el estudio de producciones culturales, tal como su trabajo en torno a la cerámica y el barro en Culhuacán, sino también por su estudio de la incipiente historia del arte en México.

A pesar de ser poco “afamada”, se han realizado tareas importantes para el conocimiento y difusión del trabajo de Brenner. Tal es el caso de la historiadora Karen Cordero y el fotógrafo Pablo Ortiz Monasterio, curadores de la muestra Anita Brenner. Luz de la modernidad en el Museo Nacional de Arte (MUNAL) en la Ciudad de México. La exposición, parte de FotoMéxico 2019, no es propiamente sobre fotografía, pero muestra buena parte de la producción artística en pintura, grabado, fotografía y cine de la primera mitad del siglo XX.

La crítica María Minera pone énfasis en la relevancia de la obra de la hidrocálida Brenner para la historia de la fotografía en México, pues el llamado “Renacimiento mexicano” no solo estaba vinculado al muralismo, sino también al florecimiento de todas las artes.1 Es necesario no perder de vista que Brenner comisionó imágenes a fotógrafos cuyo trabajo tuvo una salida editorial.

La exposición cuenta con piezas del Archivo Anita Brenner resguardado por la Colección Ricardo B. Salinas Pliego, así como de la Colección del Museo Nacional de Arte-INBAL. El recorrido inicia con fotografías en distintos formatos desde la infancia de Brenner hasta su vida adulta en 1970, las piezas van de fotografías de estudio en tarjeta postal a instantáneas. El resto de la muestra se integra con imágenes de autores como Tina Modotti, Edward Weston, Agustín Jiménez, Manuel y Lola Álvarez Bravo, Kati Horna, Héctor García, Doris Heyden, Marilú Pease, Nacho López, Luis Márquez Romay, Gertrude Duby Blom y Yukio Futagawa,2 éstos últimos representativos de la fotografía etnográfica y antropológica.

Más allá de mostrar la relación de Brenner con sus contemporáneos, Luz de la modernidad revela el compromiso de la antropóloga con la escritura como ejercicio creativo, por ejemplo, este fragmento que pudiera provenir de su diario y en donde es evidente que su pensamiento gira en torno a la escritura como modo de vida, pero también, como herramienta para una construcción de conocimiento:

I am a writer. I am called a successful writer because editors and publishers know me an my work. Yet with this reputation and equipped with a university training which gives me the highest academic standing, I in 1933 cannot find a way to live that will produce the two satisfactions that I seem to need. One, the security that my work will feed, clothe, shelter me and keep me intellectually alive providing a surplus for recreation and study. Two, the sensation that I am participating in and contributing to a common effort. I do not have the first because I write without security.3

El interés de Brenner por la escritura no solo fue un deseo por vivir de este trabajo, sino también una búsqueda personal por pensar el lenguaje, por escribir de manera cotidiana en sus múltiples diarios. La investigadora Marcela López Arellano identifica la principal actividad de escritura de Brenner entre 1955 y 1972, sobre todo, lo que concierne a su labor en periódicos y revistas. Sin embargo, también resalta los diarios que realizó entre 1925 y 1930, en los cuales se lee a una Brenner ocupada en su estilo para redactar, las lecturas que realizaba a la par de su trabajo y sus estudios, sus momentos de escritura al día, sus gustos y pensamientos en torno a ciertos libros. Incluso es posible encontrar los momentos en los que comienza a colaborar al lado del periodista estadounidense Ernest Gruening, quien estuviera trabajando en su libro Mexico and Its Heritage (1929).

Ser escritora

Entre enero de 1926 y junio de 1927, Brenner viajó por el interior de la república mexicana registrando información comisionada por Gruening. En este periodo relató en sus diarios lo relativo a la investigación que realizaba, así como sus experiencias de viaje.4 No es extraño que años después comenzara a trabajar sobre su propio libro en torno a las artes y la cultura mexicana: Idols Behind Altars: Modern Mexican Art and Its Cultural Roots, publicado en 1929 en Nueva York.

En 1926, durante su estancia en México, Brenner contrató al fotógrafo estadounidense Edward Weston para realizar cuatrocientas fotografías sobre la Ciudad de México, imágenes que posteriormente servirían para ilustrar Idols Behind Altars, ensayo sobre la historia, cultura y artes que abarca desde la época prehispánica hasta la obra muralista en la primera mitad del siglo XX.

En esta publicación, la autora retomó el estudio de las culturas mesoamericanas, la conquista, la época virreinal, da un salto al Churriguerresco y llega a la obra de José Clemente Orozco, Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros. Idols Behind Altars no es un estudio dividido en orden cronológico, ni de acontecimientos en el arte mexicano, se trata de una escritura experimental que maneja saltos temporales y temáticos siempre dirigidos a la búsqueda de la esencia mexicana en el arte:

The need to live, creating with materials; the need to set in spiritual order , the physical world; the sense or fitness- these are components of an artist’s passion, and these are the Mexican integrity.5

Ser antropóloga

Hacia la década de 1930 fue creado el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que daría lugar posteriormente a la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) en la que se formarían las próximas generaciones de antropólogas en nuestro país. La época de oro de la antropología mexicana (1935-1965) fue un periodo principalmente dominado por hombres, tanto en el sector escolar como en el laboral. Las mujeres antropólogas desertaban de los estudios por distintas causas: matrimonio, maternidad y/o discriminación.6

“De hecho los hombres sí disponían de más tiempo libre que las mujeres que eran madres de niños menores. Fieles al orden del género dieron prioridad a sus responsabilidades domésticas y organizaron sus actividades profesionales de tal manera que no mermaran la vida familiar”.7 Por otra parte, las mujeres que estudiaban en universidades estadounidenses a inicios del siglo XX se encontraban con una visión restrictiva de la feminidad.8

Entre 1920 y 1930, las universidades estadounidenses fueron bastiones de racionalidad masculina en los que se excluía a las mujeres.9 En este contexto, Brenner ingresa en 1927 a la Universidad de Columbia en Nueva York, en donde ya aceptaban mujeres, aunque no se permitía su entrada a ciertas clases. Es así como inicia sus estudios de manera formal en antropología, aunque años atrás ya mostraba su interés por esta ciencia.

El 10 de noviembre de 1925 escribió en su diario personal: “Estoy muy interesada en hacer un libro acerca del arte mexicano y, por ello, así como también para mi trabajo en antropología, necesito más información”.10 Años más tarde se graduó con la tesis doctoral The influence of technique on decorative style in the domestic pottery of Culhuacan.

Brenner formó parte del grupo de mujeres que, tanto en México como en Estados Unidos, se desarrollaron en la antropología. A contracorriente de un sistema machista, Brenner, al igual que sus colegas, investigó y editó revistas en confluencia con su labor como escritora. El trabajo de investigación antropológica en Brenner fue fundamental para su continuidad en la escritura, sobre todo, le permitió vincularse con otros agentes de las artes y la cultura en México y en Estados Unidos.

Vale la pena revisar la documentación hemerográfica y fotográfica que se despliega sobre los núcleos expositivos de Anita Brenner. Luz de la modernidad, para identificar la relación entre la arqueología y el arte moderno mexicano. Además de las fotografías de Guillermo Zamora junto a la revista Mexico / this month, la obra de Weston a un lado de un ejemplar de Idols Behind Altars y fotografías de un hombre posando en una pirámide junto a un dibujo de Jean Charlot.

Sobre las antropólogas se exhiben fotografías con su respectivo pie de foto de Getrude Duby Blom y en las imágenes de Marilú Pease. La muestra Anita Brenner. Luz de la modernidad permite identificar dos aspectos de la vida de la antropóloga: su relación con la escritura y su sólida labor antropológica en los albores del primer cuarto del siglo XX.

Anita Brenner. Luz de la modernidad se presenta hasta el 23 de febrero de 2020.

Foto: “Anita Brenner consideraba que el turismo informado podría servir como un puente cultural para generar experiencias positivas”. @MUNALmx

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1 María Minera, “How one woman helped invent modern photography” en Aperture, 18 de diciembre de 2019.

2 La exposición Anita Brenner. Luz de la modernidad explora facetas de la gran promotora del arte mexicano. Artículo disponible para consulta aquí.

3 Soy escritora. Me llaman escritora exitosa porque los editores me conocen a mí y mi trabajo. Sin embargo, con esta reputación y equipado con una formación universitaria que me da el más alto nivel académico, en 1933 no puedo encontrar una manera de vivir que produzca las dos satisfacciones que parezco necesitar. Primero, la seguridad de que mi trabajo me alimentará, vestirá, protegerá y mantendrá intelectualmente viva, proporcionando un excedente para la recreación y el estudio. Dos, la sensación en la que estoy participando y contribuyendo a un esfuerzo común. No tengo el primero porque escribo sin seguridad. Anita Brenner, ca. 1930

4 Marcela López Arellano, Anita Brenner. Una escritora judía con México en el  corazón, p. 279

5 La necesidad de vivir, crear con materiales; la necesidad de establecer en orden espiritual el mundo físico; el sentido o la condición física: estos son componentes de la pasión de un artista y son la integridad mexicana. Anita Brenner, Idols Behind Altars, p. 31

6 Mary Rosaria Goldsmith Connely y Martha Judith Gómez, Las mujeres en la época de oro de la antropología mexicana: 1935- 1965, s/p.

7 Ibid. s/p.

8 Marcela López Arellano, Op. cit., pp. 301-302

9 Ibid., p. 306

10 Ibid., pág. 315.