Arte

Olas de parabrisas rotos


En nuestra época actual de desastres naturales e inundaciones metafóricas de información, ¿cuál es la relación entre el mundo natural turbulento y nuestra cultura de consumo masivo? El artista francés Baptiste Debombourg montó su nueva instalación, Flow, en Québec, Canadá, para hablar de “la resurrección, rebelión y ofrecer un espejo para nuestra sociedad consumidora que mata a la gente y los objetos que produce en masa.”

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Su pieza consiste en una gran ola de cien parabrisas inspirada en las olas de tsunamis recientes y en películas de catástrofe como The Day After Tomorrow. Los parabrisas cubren todo el suelo del cuarto de la galería Centre d’Art Actuel l’Oeil de Poisson, subiendo hacia un rincón en el fondo del espacio para así crear un “flow” de vidrio roto que invite al público a cuestionar la sociedad y lo finito, preguntándonos si nadamos en un mar de parabrisas rotas o si nos quedamos atrapados bajo el vidrio como si estuviéramos atrapados bajo hielo.

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Hablando del uso de éste material, el artista comenta que las parabrisas son “objetos rotos, abandonados e ignorados que invaden el espacio y que nos atacan como vómito lanzado desde arriba.” Debombourg describe su obra como “la formalización de nuestro engullir gradual por parte  del consumo en el que ni los seres humanos ni los objetos son respetados. En Flow, son los objetos, la producción y el calentamiento global que nos matarán.”

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Al abrir su instalación al público e invitarles a pisar su ola de vidrio roto, Debombourg también les pregunta: ¿están nadando o están ahogándose? De todos modos, concluye que antes de que se encuentre una solución, “tenemos que oír -y ver y sentir- el trueno del cataclismo inminente.”

– Grace Remington