Arte

NIEVE EN MANO


Por Melissa Roura / @roura_melissa

 

 

El pasado jueves 31 de octubre se presentó un filme que participó en el Festival Internacional de Cine de Morelia. La muestra tuvo lugar en Cinépolis Plaza Carso y contó con la presencia de algunos actores y cineastas participantes en la película que caminaron por la alfombra roja.

El director español, naturalizado mexicano, Diego Quemada-Díez, después de haber estado en Chicago y haber obtenido el Hugo de plata para los mejores directores en el Festival de Cine de Chicago, viajó hasta la ciudad de Morelia en donde también tuvo lugar su ópera prima La jaula de oro.

Una mano, la nieve cayendo, un tren, diversas faunas. Con éstas imágenes, Quemada-Díez nos presenta el destino de tres personajes que, por tratar de alcanzar sus sueños, escapan de Guatemala y se dirigen hacia el norte. Toman el tren que los cruzará a México y viven diferentes sucesos, entre ellos uno muy sencillo pero a la vez complejo: el amor. Los cuatro personajes son muy jóvenes aún, tienen alrededor de 13 años, y uno de ellos se fija en la única mujer de la historia: Sara. La tensión de este conflicto amoroso se incrementa cuando sólo quedan 3 personajes en la historia y los dos hombres luchan por llamar la atención de Sara.

Otro conflicto, y el principal, es la trayectoria y los problemas que les impiden llegar a su destino. Los personajes se irán recortando de manera muy sutil; pocas veces se ve ésto en las películas, puesto que se suele recorrer en las historias todo lo que viven los personajes, pero en ésta no. Aquí deja mucho a la imaginación porque es un tema muy fuerte y la película logra ser discreta y dulce a pesar de estar narrando un drama. Nos pinta un mundo bello, pero nos cuenta algo terrible, que es la muerte, el maltrato y todo el peligro que vive uno al hacer ese camino. El filme logra ser tratado como si fuera la mirada inocente de los personajes, como si el espectador fuera Juan (otro de los niños).

La película presenta una fotografía abierta en la mayor parte de la historia y sólo utiliza planos cerrados cuando es un lapso de viaje en tren. La música tiene un toque de nostalgia y a este sentimiento también ayuda una escena que se presenta tres veces en toda la película que nos advertirá del destino de uno de ellos. El destino con el que concluirá la película y en el que terminará con su recorrido y con su sueño.