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Muebles Sullivan


Por Emmanuel Boldo / @emanuelboldo

 

Hace algunos meses en la calle Miguel Schultz esquina con Sullivan, colonia San Rafael, ciudad de México, abrió Muebles Sullivan una iniciativa de “Espacios libres para hacer cosas” creadores de otros conceptos como Café Zena en la colonia San Miguel Chapultepec y Comida, bebidas y revistas en la Cineteca Nacional, con la que pretenden, no sólo vender muebles de diseño mexicano, también esperan generar comunidad entre los habitantes del barrio para así convertir el espacio privado en una extensión hacia el espacio público. Estamos ante una nueva forma de comprender la propiedad privada, Muebles Sullivan, dista mucho de ser el típico comercio de la Roma-Condesa, en donde lo primero que tienes que hacer en la mayoría de los casos es tocar la puerta para invadir un espacio ajeno, al contrario de lo que pasa en dichas colonias, esta mueblería tiene puertas abiertas que dejan escapar a los muebles y macetas hasta la banqueta, invitando al transeúnte a sentarse y formar parte del mobiliario, no es necesario ser un cliente para disfrutar de los muebles y la tranquilidad que transmite el lugar a pesar de estar a unas calles del cruce de las avenidas Insurgentes y Reforma.

Durante los últimos años la apropiación y el rescate del espacio público se han convertido en temas fundamentales para quienes dirigen la ciudad de México, sin embargo, en nuestro país las banquetas, parques e incluso avenidas completas, han sido tomadas por los ciudadanos desde hace mucho tiempo para  redefinir su uso, comenzando por las célebres cubetas que apartan lugares de estacionamiento, hasta los tianguis que cierran por unas horas la circulación vial o el mobiliario de restaurantes que impiden el libre transito a los peatones sobre las banquetas de cualquier colonia.

Acciones como las de Muebles Sullivan nos invitan a reflexionar acerca de la función de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda como ente rector del espacio público gracias a esta secretaría hemos sido testigos de transformaciones asombrosas como el corredor peatonal Regina en el Centro Histórico, pero también estamos viendo fracasos como la Alameda Santa María la Rivera ¿es necesaria la intervención de la propiedad privada en el espacio público? en realidad, ¿existe el espacio público?