Arte

Monument Valley


Por Rocío Figueroa / @Ro_Ruiz13

 

 

Si uno recuerda juegos como “Limbo” o “Braid”, estará de acuerdo que en este tipo de videojuegos son bastante difíciles de delimitar respecto al diseño y arte y lo que representa el juego en sí mismo. Inspirado en el diseño gráfico del artista holandés M.C.Escher (1898- 1972), el juego “Monument Valley”, producido por el estudio de diseño Ustwo, con base en Nueva York, éste será lanzado al mercado durante los primeros meses de este año. El juego fue desarrollado para iPad y está disponible en versión beta que recibido buenos comentarios por su sensibilidad y sencillez.

La estética se aprovechara a la hora de ofrecer al jugador distintos niveles en los que poco a poco el usuario percibirá y recibirá distintos escenarios y pista para poder avanzar. El juego se caracteriza por sus escenarios lúdicos, presentado una arquitectura laberíntica. Ésta utiliza de forma inteligente ilusiones ópticas para construir las distintas vías que permiten conducir a otros escenarios o en algunas ocasiones a ningún lugar.

Cada nivel del juego se ha marcado con una paleta de escenarios y distintos colores, constituyendo composiciones misteriosas y atractivas. El diseño de cada uno de estos escenarios es esencial en el juego porque dirige al jugador a través de los laberintos para completar las diferentes fases. El espacio se compondrá a partir de una serie de paisajes y escenarios arquitectónicos organizados y conformados por una multitud de torres, escaleras y pasillos, entre otros. El resultado es un puzzle arquitectónico destinado a que el jugador resuelva. La técnica de resolución se podrá realizar de varias formas: construyendo puentes, modificando porciones de escaleras que permitan subir a otro nivel, rotando fragmentos de escenarios y conectándolas estilo LEGO, entre otros.

El objetivo final será guiar al personaje que manejara el participante. La niña llamada Ida, hacia el final de nivel posibilita escalar torres y escaleras sin vacíos entre ellas. Monument Valley propone un reto al estar lleno de ilusiones que pondrán a prueba el razonamiento espacial del jugador, el que probablemente tardara un tiempo en acostumbrarse al espacio y a la física del juego. Sin embargo, le tocara al usuario-jugador identificar lo real y lo falso; simultáneamente llenar la abertura entre estos dos estados por medio de las pistas presentadas por el juego.

Sin duda es un reto que, más allá de ser un juego más que se puede instalar en el iPad, nos conduce a pensar en conceptos interesantes como la realidad, la virtualidad, el ser dentro y fuera del espacio de una interface y repensar la arquitectura a partir de la ilusión que crea nuestra mirada.