Arte

Colectivo Lapiztola


Por Sabine Radonde / @sabinemradonde

 

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Subí las escaleras del patio principal de la Casa de la Memoria Indómita y allí recibí un balazo que me saco el soplo. En la pared, se traza el vuelo de unos pájaros negros, se unen para formar el esboce de la silueta de un hombre. Abrazo ausente es el nombre de la obra, una madre abraza una sombra, la sombra de su hijo desaparecido. La mirada profunda y suave revela la esperanza inquebrantable de un día encontrar a su hijo. Abajo, a la derecha leo una firma: Lapiztola.

Un juego de palabra muy acierto para este colectivo oaxaqueño de varios artistas: Rosario Martínez, Roberto Vega Licenciados en Diseño Grafico y Yankel Balderas arquitecto de profesión.  Todo empieza en el 2006, a raíz de la revuelta de Oaxaca. Estos artistas se unen en colectivo y utilizan su talento y creatividad contra la lucha del poder del gobernador Ulises Ruiz. Salen a la calle para apoyar el movimiento social de los maestros. Al principio diseñan, imprimiendo playeras, mantas, pancartas y carteles para manifestaciones. Su arte, al igual que sus pájaros, se impulsa, trota y vuela por el medio cultural mexicano. Algunos lo definen como arte publico crítico, otros como arte grafico urbano militante, y todos afirman, nuestras pupilas se dilatan ante tanta pasión. Este grupo llevo su trabajo a diferentes foros mexicanos y al nivel internacional, en Madrid, en Barcelona, en la Habana, en los E.E.U.U. o en 2010 Chile, para el exposición fotográfica Laberinto de Miradas.

Con fondo musical de cumbia de la China Sonidera, el colectivo prepara sus armas y ¡aguas!… son de las más afiladas: el esténcil, el grafiti y la serigrafía. Porque estos jóvenes cuando disparan, disparan firme y seguro. Su técnica serigráfica siempre la misma, empiezan por tomar una fotografía, la digitalizan y pasa a plotter. Ahí empieza el labor de recortar minuciosamente el sujeto de la obra. Una vez colgado a la pared que decidieron intervenir, empieza la fase terminal de pintura. Lapiztola, levanta temas actuales y problemáticos: las condiciones de pobreza de los campesinos indígenas, El maíz en nuestra vida presentado a la Bienal Internacional de Cuba. En memoria del 68, denuncia de la masacre de los estudiantes o Lienzo Rojo, en defensa de la patria. El colectivo trabaja en espacios abiertos o cerrados según el encargo, intervienen muros de manera legal, lo que los diferencia del grafiti ilegal de la calle. Si se trata de echarle gasolina a nuestra creatividad, entonces señores abran sus ojos, Lapiztola nos inmola con un disparo en las consciencias.