Música

Kim Gordon, la dama del noise y su nueva vida


 

Kim Gordon

 

Kim Gordon es una de las mujeres más importantes en la historia de la música de todos los tiempos. Su mirada perdida y melancólica, su garbo absoluto para lucir desde una camiseta rota hasta el último diseño de Comme des Garçons, su manera única de tocar la guitarra y su voz sombría y luminosa al micrófono provocan oleadas de fanatismo irredento y respeto bien ganado. Haber formado parte de uno de los matrimonios más poderosos de la industria musical fue siempre la normalidad de su vida, hasta que finalmente en 2013 salieron a la luz los detalles de la agria -porque todas las rupturas son agrias- ruptura con su aún marido Thurston Moore. Los ingredientes para el escándalo estaban presentes. Una chica más joven, la crisis de mediana edad de Thurston, la intrusa que desbarató el matrimonio más cool de la alt scene. Quizá lo único que deja conocer esa parte de la vida de Kim, siempre tan privada y hasta en los peores escenarios una absoluta dama, es confortarse con la idea de que los dioses del noise siguen siendo humanos y son falibles.

La vida de una mujer que recién cumplió 60 años y está en el borde de un divorcio secamente amigable probablemente es una del infierno. Encima, debió lidiar con cáncer de mama durante el difícil momento de la separación. Para la mayoría de las mujeres, este es el peor escenario posible para su vida adulta. Para Kim ha sido el impulso que la ha obligado a encarar la adversidad y hacerse cargo de sus otras facetas: la de artista visual y músico por cuenta propia. Siempre se ha visto a sí misma como artista visual, en primera porque tiene un grado en la materia y en segunda porque, si uno repara con suficiente atención, notará que todas las aproximaciones artísticas de su vida están relacionadas con el factor visual. No es que se vaya a quedar sin quehacer. Ha diseñado prendas para Surface to Air, actuado en filmes de algunos íntimos amigos y finalmente ha anunciado que su nuevo proyecto musical, bautizado como Body/Head, verá la luz a manera de álbum a finales de este año. Recién llegada de Londres luego de presentarse con Bill Nace (la otra mitad de su nuevo grupo) en el festival Meltdown, curado por su gran amiga Yoko Ono, Kim habló sobre su disco y sus planes con él. No hay que esperar una extensa gira, sólo algunas ciudades de Estados Unidos y quizá una pequeña residencia en Nueva York porque una de las cosas que más le molestan a Ms. Gordon es viajar.

 

 

Por otro lado, el disco debut de Body/Head está concebido como un álbum doble, publicado por Matador y que, en sus propias palabras, “no es un disco feliz”. (No creo que nadie esperara que lo fuera). El resto de sus planes incluye preparar un show con su trabajo en la reputada galería White Columns de NY y continuar escribiendo sus memorias (se nos hace agua la boca) de las que hasta ahora no quiere hablar mucho.

Finalmente, Kim ha dejado ver en varias entrevistas que uno de sus intereses es, sí, saber con quién saldrá ahora, amorosamente hablando. Este es el punto quizá más sorprendente. Notar que es una mujer como cualquier otra, preocupada por su vida amorosa en plenos 60 años y que tiene que replantearse quién es después de todo este tiempo. Su identificación con Sonic Youth, su matrimonio con Thurston, su vida entera estaba atada a estos dos cabos y así permaneció durante muchos años. Habiendo roto ambos lazos, Kim Gordon sigue preguntándose quién es y hacia dónde se encamina su vida y eso es, sin lugar a dudas, una valiosa historia para recordarle a los mortales que la búsqueda por el propio ser, la propia mirada, nunca cesa.