Música

It Don’t Mean a Thing (If It Ain’t Got That Swing)


Por Monserrat Garduño Hernández / @junerainbowns

Hablar de jazz, puede ser un tanto complejo, debido a los  diversos cambios por los que ha pasado este género musical a lo largo de sus más de cien años de existencia. El jazz más que simple música, es un arte profundo y sorprendente, una fusión de culturas, ritmos e improvisaciones.

Nueva Orleans fue la tierra que vio y escucho surgir hacia finales del siglo veinte, este místico y complejo género, cuando África y América mezclaron sus idiosincrasias musicales. El occidental aportó el saxofón, el piano, y otros instrumentos de la música clásica, mientras que la influencia africana trajo consigo las voces soul y  los tambores, así como el blues, originario entre los esclavos de las plantaciones y el gospel de las iglesias afroamericanas.

El jazz es un estilo de música tan  poderosamente emocional que cualquiera persona, con mucho o poco conocimiento del género, puede conectar con el fácilmente, desgraciadamente en la actualidad a este tipo de música no se le da una difusión adecuada debido a que su corte no es demasiado comercial, sobrevive por aquellos interesados que pacientemente lo buscan en  tiendas de música, en sitios online o presentaciones en vivo.

Desde 1998 en México se lleva acabo anualmente en el Centro Nacional de las Artes el Eurojazz, un encuentro jazzístico entre grupos de Europa y México para promover lo más destacado de esta materia. En esta nueva edición, la cual se llevara a cabo del 1ero al 31 de marzo, se presentarán once grupos y cuatro solistas de diez diferentes países de Europa y una agrupación de México.

El buen jazz se disfruta en presentaciones en vivo, de esta manera el espectador  puede apreciar la elevada técnica y creatividad de los músicos, quienes como característica particular improvisan a la mitad de cada una de su interpretaciones. Además es en este tipo de conciertos uno puede apreciar como las melodía creadas con los instrumentos reflejan la personalidad de los ejecutantes.

Te recomendamos seguir asistiendo a este tipo de eventos para promover la cultura y el arte mientras te dejas llevar por los acordes y síncopas que producen los bajos, baterías, pianos, trompetas y saxofones, obteniendo de esta manera una experiencia musical original y divertida.