Otras disciplinas

Idea de una pasión


Por Rosa Castillo 

Después de numerosas presentaciones, regresa a los escenarios la obra Idea de una pasión de Marcela Sánchez Mota y Octavio Zeivy, codirectores de la compañía Foco alAire producciones desde 2010.

La violencia humana es el hilo conductor de la pieza, “decidimos abordarla desde la comicidad, el humor negro y la ironía”. Siete personajes y una muerta, se trata de episodios que llegan al absurdo, episodios “trágicos” sonorizados con música lounge de la década de los cincuenta y sesenta que se desenvuelven en el “jardín” del Teatro de la Ciudad.

¿Desde dónde nació la necesidad, interés, de trabajar con la obra de Guillermo Kuitca?

Los procesos creativos, los nuestros, nos toman varios meses y en ese transcurso muchos elementos se fueron sumando y nos fueron cuestionando. La música “lounge” nos interesaba como propuesta y  nos llevó muchos meses seleccionarla; habíamos incorporado el trabajo de máscara corporal con los intérpretes y teníamos claro que queríamos usarlas en la pieza. La propuesta de iluminación y la escenografía ya había comenzado a aparecer.

A Guillermo Kuitca ya lo conocíamos, sin embargo, después de una amplia revisión plástica de otros artistas, apareció Idea de una Pasión, que pertenece a una etapa en la que Kuitca hizo teatro experimental después de conocer el trabajo de Pina Bausch en los ochenta.

La escena dramática de Idea de una Pasión concretó algunas cosas pero al mismo tiempo abrió innumerables cuestionamientos y otras tantas posibilidades en nosotros. Idea de una Pasión se sumó al proceso creativo que ya habíamos iniciado. Finalmente se incorporaron a la pieza muchos otros elementos del cine o de la plástica: El Grito de Edvard Münch, Almuerzo en la hierba de Edouard Manet; así como, el guiñol, el comic, el thriller o diversas narrativas.

Y por otro lado, me interesa mucho que pensemos en la función de las artes, en especial en el contexto —de descomposición— social en el que nos encontramos ahora. Para ustedes, ¿cuál es el papel de la danza?, es decir, desde dónde se posicionan ustedes como creadores.

Para nosotros la función del arte en la sociedad, no puede cuestionarse. Es una necesidad primordial: trátese de cine, música, o danza, desde la disciplina artística que decidas, ya sea como creador o la que gozas como individuo; en todo caso, esa necesidad se reduce a una cuestión de gustos.

Como creadores nos interesa expresar nuestras preocupaciones, sobre todo aquellas que atañen al ser humano desde nuestro entorno social más cercano hasta lo más universal. La escena de Idea de una Pasión es el resultado de un hecho violento, ya sea de un asesinato, de un accidente o de un suicidio; fueron todas estas posibilidades las que nos llevaron a plantearnos la violencia humana como el hilo conductor de la pieza.

Decidimos abordarla desde la comicidad, el humor negro y la ironía; también hay una crítica al lenguaje corporal convencional de la danza. Por supuesto, la gran aportación de los intérpretes con sus propuesta fue importantísima, sobretodo, a partir de haber asimilado todo aquello que requería la puesta en escena. La estructura se fue dando en este proceso: abordamos muchos puntos de vista, la armamos a través de fragmentos y, de alguna manera, exigimos al espectador abordarla a partir de sus propios referentes y su propia historia.

Por último, pensamos que el abordaje de lo político o lo social en el arte debe tener el cuidado de no convertirse en panfletario o lastimero.

Sala Miguel Covarrubias, Centro Cultural Universitario, UNAM.

14, 15 y 16 de marzo (Últimas tres funciones)

Viernes y sábado, 19:00 horas, domingo 18:00.