Otras disciplinas

Hombres, fútbol, danza


Por Daniela Orlando / @danieltitlan

Dimitris Papaioannou (1964) es coreógrafo, intérprete y artista visual nacido en Grecia que ha logrado llevar la danza a una totalidad escénica. En 2006 presentó la obra 2, pieza para 22 bailarines hombres. En esta mágica pieza, Dimitris habla de un mundo (el mundo) regido por lo masculino, por y para los hombres. Configura un espacio donde el hombre se confronta en su individualidad para establecerse en el conjunto donde todos conviven. Uno de los puntos donde esa hermandad y necesidad de equipo se ejecuta es precisamente en un juego de fútbol.

Si bien la obra toca muchos puntos diversos y de gran interés para entender y repensar el género, pone de manifiesto una verdad de muchos, el fútbol es y ha sido un sitio de reunión y de identidad para “el mundo varonil”. En medio de hombres “plásticos” que parecen tener clara la dirección a la que avanzan, de personajes altamente violentos que irrumpen el tránsito, el fútbol sucede entre todos; el fútbol entra de nuevo en la búsqueda constante de tener un equipo, de ser parte de algo que sucede más allá de uno, en 2.

La poética visual y del movimiento está expresada en cámara lenta, imita el tránsito lento de grandes arcos y lanzamientos en busca del balón, en busca de la victoria. Sin embargo, en 2, Papaioannou no busca representar el fútbol o hacer del entrenamiento futbolístico un análisis del movimiento. En 2 el fútbol es un elemento más que congrega una comunidad y un espacio social que identifica y revalora al ser como individuo. El fútbol no es el tema de la obra, ni siquiera uno de sus elementos centrales, pero es el medio por el cual los ejecutantes logran llevar una necesidad casi invisible del desarrollo de la obra. Esa necesidad es como un secreto que parecen guardar los 22 bailarines cuando no se encuentran por más que se buscan.

En una obra llena de matices y vertientes para hablar de lo “masculino”, el recorrido llega a la ternura, al entendimiento y al encuentro de ese secreto en distintos lugares para crecer. De todos los espacios, el fútbol parece tener ese privilegio. Un privilegio que Papaioannou encontró trabajando con 22 hombres haciendo danza. Con una carrera dentro de las artes escénicas bastante prestigiada, Papaioannou ha configurado la danza en un quehacer multidisciplinario que le ha permitido elaborar grandes producciones de grandeza visual.

Como coreógrafo y director, comenzó en 1986 cuando fundó la compañía Edafos Dance Theatre, misma que se desintegró en 2002. A la fecha, sigue produciendo de forma independiente.