Arte

Farocki en el Ficunam


Por Abel Cervantes

 

El Festival Internacional de Cine de la UNAM dedicó una de sus retrospectivas a Harun Farocki, cineasta nacido en la antigua República Checa que posteriormente se mudó a Alemania, donde ha realizado la mayoría de sus trabajos. Farocki analiza la manera en que las imágenes han sido utilizadas por los medios de comunicación y las instituciones gubernamentales para proyectar ideas supuestamente relacionadas con la verdad. Para el director la frase “una imagen vale más que mil palabras” es errónea. Detrás de los discursos audiovisuales hay contextos sociopolíticos que pueden cambiar su significado. Para muestra, un botón. Una de las obras que se presenta en el Muac, de Ciudad Universitaria, proyecta en poco menos de 15 pantallas el partido de futbol de la Copa del Mundo de 2006: Italia contra Francia. En un monitor se sigue a uno de los jugadores; en otro se puede ver el plano que captura la cancha; uno más sigue la cara de un director técnico; otro, la imagen de los protagonistas como si fueran un videojuego… Todas las pantallas arrojan un punto de vista distinto. La objetividad no existe. Quien quiera hacernos creer lo contrario intenta establecer un juego perverso. Asimismo, el Festival presentó una serie de películas que muestran la manera en que operan la publicidad, el consumismo, las cárceles… En La entrevista (1997) el director alemán registra la manera en que algunas empresas entrenan a las personas para comportarse en una entrevista de trabajo. El método conductista que se expone en la película sugiere múltiples interpretaciones y cuestionamiento sobre el modo en que funciona la sociedad: ¿debemos asumir ciertas actitudes para irradiar seguridad en las otras personas?, ¿por qué debemos demostrar seguridad, liderazgo y capacidades productivas para ser socialmente aceptados? Farocki utiliza el distanciamiento brechtiano en todo momento. Las imágenes que proyecta en sus filmes no son inocentes, siempre esconden una pregunta: ¿qué está detrás de estas figuraciones, quién las concibió y qué quiere de nosotros?