Arte

Etnopoesía, ritual y performance: Anne Waldman Parte II, por Lucia Hinojosa


Febrero, 2019

tout-monde (el mundo en su totalidad)
écho-monde (el mundo de las cosas resonando unas con otras)
chaos-monde (un mundo que no puede ser sistematizado)
Édouard Glissant 1

Soy quien habla con el eco.
Maria Sabina 2

I

etnopoesía / patrones poéticos dentro del habla

Alrededor de 1960, el antropólogo y poeta Jerome Rothenberg comenzó una discusión junto a Dennis Tedlock y Edmond Jabés para cuestionar las relaciones entre la voz y la escritura, el libro y la oralidad. Desarrollaron la etnopoesía, un método de re-escucha y re-transcripción que consistía en recitar y regrabar poesía tradicional, y así respetar “la oralidad poética”.

Esta sonoridad había sido ignorada al traducirse al formalismo occidental escrito. Muchos “cantos y poemas tradicionales” de África, América y Asia habían sido traducidos por antropólogos y poetas a la estructura de la prosa occidental sin respetar la cadencia, el ritmo y las diferentes presencias sonoras. La etnopoesía funcionó como “un intento por investigar a una escala transcultural el rango de poéticas posibles”.

Así mismo, la discusión de la etnopoesía giraba en torno a la memoria del lenguaje: a la música, al sonido, al ruido y al silencio. La etnopoesía cuestiona si todo esto nos revela la complejidad cultural y si somos el producto de una cultura o de varias, pensando al texto escrito, finalmente, como la victoria de dicho anonimato.

En Technicians of the Sacred Rothenberg escribe: “la gramática no debe entenderse en un sentido lingüístico, sino como una estructura del pensamiento mágico que determina las condiciones políticas de los pueblos, mediante las cuales son administradas las relaciones con los planos divinos y profanos”.3

Así, la etnopoesía funcionaría como una herramienta teórica (y no como un concepto) para estudiar la complejidad y profundidad lingüística-simbólica en cualquier poema, con la misma precisión y vehemencia, y así entender las condiciones de su forma, su temporalidad, sus relaciones. Pensar en la gramática y en el sonido como la inscripción antropológica que habita en el espacio de las palabras, y que a través de sus condiciones poéticas, nos es posible estar en el mundo.

II

apropiación, ritual y performance

Fast Speaking Woman es un poema de Anne Waldman escrito en 1975 que intenta capturar la textura de una psique para investigar un posible pluralismo en la identidad. Su poema surge de un deseo por representar a todaslasmujeres (como lo describe en la palabra everywoman). “Estaba explorando mi propia femeneidad y por extensión, la de otras mujeres. El poema debía de ser hablado o cantado, o incluso más interesante, cantado-hablado (sprechstimme)”, escribe Waldman en su ensayo Fast Speaking Woman & The Dakini Principle.

En 1972, a través de su amigo Michael Brownstein, Waldman escuchó los cantos chamánicos de María Sabina. Brownstein había conseguido la grabación del etnomicólogo e investigador Robert Gordon Wasson, realizada durante la velada del 21 de julio de 1956 en Huautla de Jiménez, Oaxaca. La grabación incluía un pequeño texto traducido del mazateco al español por Álvaro Estrada —quien escribió la vida de Sabina y fue el primer traductor mazateco que trabajó íntimamente con ella— y del español al inglés por Henry Munn.

Desde un tiempo atrás, Waldman había investigado la potencia y eficacia de recitales sagrados en diferentes culturas, enfocándose en cantos recitados por mujeres, y cómo a través de esta forma de invocación podía entrar en diálogo con una práctica poética contemporánea. Uno de los cantos con los que comenzó su investigación es La canción de Amergin, un calendario-alfabeto de la tradición druídica celta:

He sido una gota en el aire
He sido una palabra en un libro.
Fui originalmente un libro.

Articulados con claridad y simpleza, la construcción de estas listas-cantos son atemporales, refieren a un génesis o devenir que no puede apuntalarse desde una narrativa lineal. Funcionan más bien como un principio de percepción en elipsis para provocar un estado de inmanencia. Así, la identificación con el mundo es macrocósmica, pues desde lo ordinario, los cantos aparecen como un sistema de consciencia en continuidad.

Los versos, construidos para repetirse en voz alta, refieren a una letanía de colectividad, hablando de todos y al mismo tiempo de ningún individuo. La vibración de la voz durante la ceremonia y el flujo continuo de sonidos y pausas, así como sus posibilidades rítmicas e interpretativas, ocurre a partir de una fuerza devocional, desde un estado de trance.

La imagen del Gran Libro visualizado por María Sabina durante su iniciación, describe cómo los seres principales le muestran el “libro del lenguaje, el libro de la mente, el libro del universo”. A pesar de que Sabina no leía, su epifanía más grande es la presentación de este libro que nace de la tierra.”Yo curo con lenguaje. Nada más”. Ruiz de Alarcón cuenta que, antes de la conquista, cuando la imagen-palabra del libro aún no había sido impuesta en la imaginación, eran los amoxtli, códices náhuatl pintados a mano, que precedieron al libro místico.

Soy mujer que hace sonar, dice
Soy mujer que sola nací, dice
Soy mujer que sola caí, dice
Soy mujer que examina, dice
Soy mujer que es arrancada, dice

La apropiación es una de las formas más utilizadas en la experimentación poética. Pero, ¿debe de haber transparencia al apropiar un sistema oral milenario o habría que complejizar la información aún más para crear una construcción de ecos, de opacidades? ¿Es posible reintegrar y expandir las posibilidades del rito en otro contexto? “Inspirada por su voz tan potente —por el sonido y también el sentido del canto— fui tejiendo muchas de sus líneas en mi poema. No soy ni chamana ni curandera, soy un producto de mi generación”, apunta Waldman.

I’m a shouting woman
I’m a speech woman
I’m an atmosphere woman
I’m an alright woman
I’m a flesh woman

El pasado diciembre de 2018 Waldman fue invitada a Oaxaca, a través del programa US Poets in Mexico dirigido por Sheila Lanham, para presentar el performance Fast Speaking Woman en diálogo con la pieza Soy la mujer del poeta Efraín Velasco, que también integra, apropia y reconfigura los cantos de Sabina. El performance, junto al paisajista sonoro Chey Rojas, incluía visuales, lecturas bilingües e improvisación. La colaboración se presentó en la Biblioteca Andrés Henestrosa y en el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca.

Anne Waldman y Efraín Velasco en el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca. Foto: José Velasco.

También, se llevó a cabo un conversatorio en torno a la literatura oral y el momento histórico del experimentalismo en la poesía estadounidense de los años 60 y 70.

La fascinación de muchos poetas norteamericanos de esta generación (Ginsberg, Kerouac, Olson) con culturas milenarias transformó los símbolos y las herramientas para hacer poesía, pero hay que recordar: siempre desde el centralismo de su producción. A pesar de que su deseo era derribar el literalismo autoritario de su época y la imposición de identidad, la creación de otro emerge desde el canon del pensamiento occidental.

Después de 50 años de apropiaciones y experimentaciones, ¿en dónde nos encontramos hoy frente a las fantasías coloniales, frente a la mirada imperialista?, ¿cómo producir nuevas subjetividades, nuevas poéticas que puedan transformarnos?

Foto: José Antonio Hinojosa, still del documental Dicen que estamos borrachos, 1975 | Cortesía de la autora.

Leer: Feminismo y Poéticas Documentales: Anne Waldman Parte I

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Édouard Glissant, Poetic Intention, Night Boat Books, 1969.

Álvaro Estrada, Vida de María Sabina, la sabia de los hongos, Siglo Veintiuno Editores, 1977.

Steve Clay y Kyle Schlesinger, Threads Talk Series, Granary Books and Cuneiform Press, 2016.

Anne Waldman, Fast Speaking Woman, City Lights Books, 1975.

Ibidem

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Lucia Hinojosa (Ciudad de México, 1987) es artista visual y escritora. En 2013 co-fundó diSONARE, un proyecto editorial bilingüe.