Entrevista

Entrevista | Luigi Amara


Por Daniela España / @danniela | Septiembre, 2015

El espíritu de Tumbona, desde el comienzo, fue ser un espacio de encuentro que pudiera generar debates a través de sus contenidos. En el catálogo de esta editorial convergen la diatriba, el ensayo y el aforismo dentro de diversas colecciones que presentan un discurso experimental y arriesgado. Dentro del complicado panorama de las editoriales independientes en México, Tumbona ha sido un ejemplo de resistencia creativa. Luigi Amara, uno de los fundadores de la cooperativa, platica sobre el trabajo que han hecho durante los últimos 10 años.

Después de 10 años, ¿hay alguna razón para mantener la misma estructura? ¿Quieren permanecer como una editorial independiente?

No, nos negamos a la idea de crecimiento. Desde el comienzo siempre nos pareció que tenía que ser pequeña e independiente. El lema de la Tumbona es: “El derecho universal a la pereza”. Siempre existe la presión, incluso por parte del mercado, de sacar más libros, más rápido, más novedades, etcétera. Nuestra estrategia es resistir a la tentación y mantener nuestro propio ritmo. El crecimiento puede funcionar para ciertos proyectos, pero no para el nuestro. Queremos que siga como una escala humana, que estemos involucrados de lleno en cada libro. Nos preocupa seguir el proceso de libro desde que, éste comienza como una idea hasta que se agosta el último ejemplar. No nos interesa simplemente publicar libros para que lleguen a las librerías. Esta idea de crecimiento desnaturalizaría el proyecto.

Por otro lado hay una idea de trabajo artesanal que de algún modo nos convence, no en el sentido de utilizar mecates, sino estar todos involucrados en todo, eso es lo que sucede en un proceso artesanal. En un proceso más industrial todo empieza a subdividirse, a compartimentarse, entonces ya no hay nadie que sepa que está pasando en los otros departamentos. Hemos encontrado división de labores, pero si alguien se va de viaje, por ejemplo, el otro puede formar, hacer la prensa… No nos interesa salir de esa estructura.

Sobre los textos que publican, ¿ha cambiado el ejercicio de búsqueda o llegan los textos a sus manos más fácilmente?

Cada vez estamos más cerrados a aceptar cosas que llegan de la nada, no porque no nos interese, pero como hacemos pocos libros, lo que se va acumulando, lo que se está haciendo ya es parte de una lista muy larga como para aceptar cosas. Obviamente si llega algo muy bueno que a todos nos entusiasma pues lo aceptamos. En general estamos rebasados; este año estamos sacando libros que debimos sacar hace tres años. Hay un poco de inoperancia que contraviene toda la lógica de productividad, pero no nos interesa mucho eso, lo que queremos es poner libros en circulación que creemos que van a despertar algún tipo de discusión o algún cambio en la manera en como se entiende el arte o la escritura en México.

Publican textos experimentales, ensayos, diatriba y aforismo, sólo por mencionar algunas vertientes, ¿cómo se definieron los géneros que han publicado?

Fue más o menos pensado desde el comienzo en el sentido de que el impulso original de la editorial era publicar cosas que ya no veíamos en las librerías ni en ningún lado. La editorial responde a una época. Ahora a cambiado el panorama, hay muchas editoriales independientes, hay otro tipo de fenómeno, pero hace 15 años cuando surgió la idea había una crisis editorial bastate profunda vivida en parte con el Tratado de Libre Comercio que ocasionó que se cerraran muchas librerías y que se formaran grandes monopolios y concentraciones editoriales. Hoy, eso sigue de algún modo, pero con el contrapeso de muchos sellos. Nosotros pensamos en hacer una editorial que contrarrestara ese fenómeno de corporaciones que se preocupan por las grandes ventas, los best sellers, etcétera. Nos dimos cuenta que había cierto tipo de libros que a nosotros nos interesaban como lectores, mismos que ya no estaban por ningún lado. Existía el precedente de Sexto Piso y de algún modo nos inspiró. Luego estuvimos en Argentina un tiempo y ahí con la crisis surgieron muchas editoriales pequeñas y nos pareció contagioso aquel ánimo.

Pensamos que, por un lado, está la novela que es un género muy cubierto, y por otro lado, está la poesía, un género también muy cubierto pero por los propios poetas que se las arreglan para sacar su plaqueta y para enjaretarte su libro. Lo que había en medio: el cuento, el ensayo y la diatriba, no tenían un lugar claro en los géneros, era lo que nos importaba publicar precisamente porque en un inicio era una reacción a la oferta que se había empobrecido. A nosotros nos interesaba ese espectro que estaba a la sombra y en el que nosotros vemos mayor grado de experimentación artística y literaria.

Tumbona es una editorial que tomó un riesgo y se formó en un escenario casi inexplorado, ¿crees que abrieron camino para los sellos indendientes que se formaron después? ¿Sienten algún tipo de responsabilidad?

Hay varios fenómenos, uno sería como una especie de efervescencia que está en el aire precisamente por decir: “ya basta del mismo tipo de productos prefabricados para las hiperventas”. Es una reacción natural que podemos ver en España, en Estados Unidos o aquí. Nosotros somos parte de esa reacción y al mismo tiempo me imagino que contagiamos y animamos a otros que se acercaron a nosotros cuando se estaban formando y nos pidieron asesoría. Y otros, pues, quién sabe… tal vez simplemente los ahuyentamos de este camino de independencia.

El tema de la distribución es un problema constante en las editoriales pequeñas y muchas han adaptado la distribución alternativa en librerías en circuitos culturales. ¿Cómo han resuelto esto, parte de un proceso de cualquier editorial?

Más que de distribución, creo que es un problema de conservadurismo y búsqueda de rentabilidad de las librerías, éstas son muy cerradas y se manejan con criterios muy mercantiles. De ahí que vean con rechazo a los sellos independientes. Hay una cerrazón por esta mentalidad muy capitalista de las librerías, incluso las del Estado. Nosotros nos planteamos desde el comienzo que no tenía caso hacer una editorial independiente si no buscábamos medios de distribución y de difusión independientes. Si simplemente haces libros de manera independiente para entrar al circuito normal, pues no tiene sentido. Buscamos vías alternativas incluso a través de fiestas, ventas nocturnas y ese tipo de cosas. De ese modo hay un contrapeso a esa lógica demasiado mercantil. Hemos establecido este tema de manera variable en lugares donde no te esperas encontrar libros y es parte de un circuito de distribución alternativa que nosotros llevamos. Es complicado, pero es eficáz.

Algo que nos aterró cuando formamos la editorial es enterarnos de la poca cantidad de gente que entra a las librerías, bajo de la idea de que en México se lee poco. Tal vez no se lee tan poco como se dice, pero la cifra de la gente que entra a librerías es muy baja. Justo pensamos que había que sacar los libros de las librerías para que, quizá, si vas a tomarte un café, no estás pensando en libros y no estás dentro de esta aura de seriedad de las librerías, pero si los ves y tal vez te interesen. Intentamos explorar en la distribución independiente, no al grado de vender de mano en mano, pero casi.

*Más editoriales: Ediciones Acapulco | Ediciones Transversales | Sexto Piso | Tumbona Ediciones Biblioteca Aeromoto | La Caja de Cerillos | Novela gráfica | Sur + Ediciones | Eterna Cadencia 

Foto: Notiamérica.