Entrevista

Entrevista | Juan Villoro


Por Pamela Ballesteros / @apoteosis_ | Diciembre, 2014 

Tiempo transcurrido de Juan Villoro, es un libro que aborda temas contraculturales como la militancia política, la crítica del progreso y la clandestinidad del rock, a través de crónicas imaginarias ocurridas en la ciudad de México. Treinta años después de su publicación, es retomado para montar un espectáculo de rock y literatura en compañía de músicos de gran trayectoria en el Museo Universitario del Chopo.

El reconocido escritor mexicano nos platica sobre la creación de música a partir de la literatura.

—De todas tus publicaciones, ¿por qué Tiempo transcurrido fue el libro elegido en este proyecto para musicalizarlo?

Porque son 18 historias relacionadas con la música de rock, cada una de ellas aborda un año distinto, los sucesos que ahí ocurrieron y los cambios musicales de la época, de 1968 a 1985, es decir, del movimiento estudiantil al terremoto.

—¿Cómo se dio la colaboración con los músicos que te acompañan, Diego Herrera, Alfonso André, Javier Calderón y Federico Fong, para concretar Mientras nos dure el veinte?

Soy amigo de Diego desde hace muchos años y admiro su trabajo. Él conversó con Chema Arreola, baterista y nieto del escritor Juan José Arreola y me hicieron una propuesta para participar en “Rock & Libros”, dentro del festival Vive Latino. Diego reunió a los músicos, que no podían ser mejores, así es que la música logró ser tan redonda como una moneda de veinte centavos.

—Se presentaron en Rock & Libros durante la reciente edición del Vive Latino, ahora su escenario es el Museo del Chopo, espacio históricamente comprendido para la escena contracultural…

Hace muchos años fui jurado de un concurso de rock en el Chopo, he ido múltiples veces al célebre tianguis y cuando publiqué Tiempo transcurrido, José Agustín hizo un programa sobre el libro precisamente en el Chopo, de modo que es un escenario con muchas resonancias para mí. Por cierto que en el concierto le haremos un homenaje a José Agustín, que estará presente, y que fue el gran pionero en la mezcla de rock y literatura.

—Actualmente el rock ya no es ni inquietante ni lejano, ¿lo es un movimiento estudiantil?

Es una gran pregunta. El rock se ha mediatizado, aunque sigue siendo una forma del arte excepcional, pero los movimientos estudiantiles no pierden fuerza. Lo vimos con #Yo soy 132 y lo hemos vuelto a ver con el Politécnico. Por desgracia, la represión se ha abatido sobre los jóvenes. El caso más extremo ha sido Ayotzinapa, pero también se criminaliza la protesta en las manifestaciones.

—A través del proyecto, las historias —imaginarias y temporalmente lejanas— que se retoman de Tiempo transcurrido, ¿se recontextualizan en la actualidad?

Todas las historias aluden a zonas del tiempo que ya transcurrieron, pero una de las maravillas de la memoria es que actualiza el pasado. Hay momentos que regresan a nosotros. “No puedes traicionar los lazos que unen”, dice Bruce Springsteen para referirse a los recuerdos.

—Además de disfrutar de tu literatura acompañada de música, ¿de qué nos va a caer el veinte en esta presentación?

La idea es mostrar que la palabra puede ser una guitarra eléctrica y que no sólo existe la música cantada, sino también contada. En el origen de la civilización se recitaban historias. Buscaremos que los viejos recursos de los rapsodas y los evangelistas regresen en tiempos de la electricidad (si no se va la luz, desde luego; a fin de cuentas esto sucederá en México).

 —¿Tienen la intención de continuar itinerando este proyecto?

Cada presentación cierra un episodio y a veces abre otro. Pensamos que Vive Latino sería un experimento y nada más, pero ahora somos reincidentes que volvemos al lugar del crimen. Ya veremos si esto se convierte en una adicción.

Mientras nos dure el veinte tendrá dos presentaciones este 4 y 5 de diciembre en el Museo Universitario del Chopo.